
Nadie dijo que el ser hijo de analfabetos, ni un infante lustra botas podría impedir que un hombre llegara a un altar sagrado de la política, pero nadie dijo tampoco , que al llegar por sus propios medios a este cetro iba a estar exento de los problemas que hasta el más ilustrado de los presidentes del mundo ha tenido.
Desde antes de llegar al poder, Lula ha tenido que lidiar con una cantidad no menor de acusaciones, al igual que a lo largo de su mandato. Fue atacado por la falta de educación formal, por ser incompetente para el cargo, se le relaciona con casos de corrupción y por defender a personeros corruptos de su partido político, en cual se le reconoce como un otrora fundador.
El camino a la presidencia
El hecho de que Luiz Inácio da Silva haya incluido a su nombre el apodo “Lula” en forma oficial en 1982, que provenga de una familia analfabeta, y que sus logros se hayan realizado mediante becas no fueron impedimentos para que este hombre llegara al poder.
Eduardo Plaza fue por siete años profesor de historia en la universidad Andrés Bello, y se especializó en política internacional. Él, asegura que las características históricas del actual primer mandatario de Brasil, fueron las llaves que le abrieron las principales puertas del poder.
“A pesar de que gran parte del país, de una u otra manera, elogiaba la esforzada vida del, hasta entonces, candidato a la presidencia, muchos otros lucharon en transformar sus logros en una herramienta para debilitarlo, afirmando que se necesitaba de mucho más que conocimientos mecánicos para llevar un país”.
Nada evitó que este mecánico tornero, alcanzara más del 61% de los sufragios que lo llevaron a obtener el puesto más codiciado de cualquier político, transformándose también en un incentivo para la clase obrera.
Plaza afirma que antes de esta candidatura salió a la luz una antigua pareja, del hasta entonces sindicalista, a la que le habría exigido un aborto, luego que ella le confesara un embarazo fruto de la relación de ambos.
“Se dijo que su rechazo se debió a que la mujer era de raza negra, es decir, estamos hablando además de una acusación de racismo”.
“En este sentido dichas acusaciones afectan directamente los valores de una persona y que bajo todo punto de vista no tienen relación con la educación superior que se reciba”.
Lo errores se pagan caro
El viernes 22 de Julio del 2005, el primer mandatario brasilero Luiz Inácio Lula da Silva durante un discurso de inauguración del complejo tecnológico de medicamentos llamado FIOCUZ , afirmó que “no existe brasileño más honesto y más comprometido con mi país que yo”.
Estas palabras derivan de un sin fin de acusaciones que sacudió a Brasil tanto en el ámbito nacional como internacional, luego que saliera a la luz un escándalo de corrupción al interior del partido que representa al primer mandatario.
Se habló de una compra venta de votos, conocida como “mensalao”, donde además se usaron dineros que no fueron declarados. Uno de los datos que perturbaron al país, según la estudiante de ciencias políticas María Patricia Ramos fue el relacionar al ex ministro de la Casa Civil José Dirceu con este escándalo. “Llamó fuertemente la atención la actitud que tubo el presidente de la república, para defender a este antiguo funcionario, ya que en sus declaraciones afirmaba que este hombre había perdido el puesto sin las pruebas suficientes para juzgarlo de la manera que los estaban haciendo”
Uno de los denunciantes fue el diputado del Partido Laborista, Roberto Jefferson, quien testificó que el Partido de los Trabajadores solventó sobornos al interior del congreso a cambio de soporte político. Para lograr dicho objetivo, el tesorero del partido (PT) Delubio Soares, cancelaba suma superiores a 12.000 dólares todos los meses a cambio del respaldo al Ejecutivo.
Otros miembros del Partido de los Trabajadores que se vieron envueltos en estas denuncias fueron: el secretario general del partido oficial, Silvio Pereira; el presidente de PT, José Genuino; y finalmente el Jefe de Gabinete y protegido indiscutido de Laula, José Dirceu. En reiteradas oportunidades el primer mandatario dio a conocer una gran amistad y cariño, lo que fue indiscutidamente un factor de atención y de discusión en el interior del país.
El domingo 1 de enero del 2006 el primer mandatario le concedió una entrevista al periodista Pedro Bial en un programa de televisión llamado Fantástico (trasmitido por la Rede Globo).
En esa instancia Lula da Silva expresó su dolor manifestando que no podía dejar de sentirse burlado por un porcentaje de funcionarios corruptos. “ Me siento traicionado por dos cosas. Por que yo dediqué parte de mi vida para construir ese partido. Yo, con mi esposa y los niños. Me siento traicionado también, porque compañeros míos hicieron prácticas que no se relacionan con el fin del PT, o Partido de los Trabajadores.
María Patricia asevera que “el jefe de gobierno siempre ha sido el más interesado en investigar a fondo los casos de corrupción y problemas políticos, porque es la única manera de las que las personas que lo juzgaron se arrepientan y pidan perdón”.
Durante el mismo programa, se le preguntó por su opinión frente a las imputaciones que se le hacen al ex ministro Dierceu a lo que atestiguó que no fue el único que se vio involucrado en el problema y que de una u otra forma los errores siempre son castigados.
“El diputado José Genoíno, presidente del PT, dijo que no tomó ningún préstamo, lo tomó y se cayó; Silvio Pereira, secretario general, cayó; el ex ministro de la Casa Civil José Dirceu fue cesado”. Resalto el hecho de que se seguirá investigando el tiempo que sea necesario. “Necesitamos una investigación seria, y así como se encuentren culpables. Hay que pedirles perdón a los inocentes, sea quien sea, es decir, tanto yo tu o Dirceu nadie merece ser condenado por algo que no hizo”
La graves acusaciones dieron pié para que se pusiera en duda no sólo a las principales autoridades del partido, sino que al propio presidente de Brasil, quién se encargó de expresar una y otra que “el PT fue creado justamente para fortalecer la ética en la política y luchar al lado del pueblo pobre y de las capas medias de nuestro país. Yo no cambié y, estoy seguro, la misma indignación que siento es compartida por la gran mayoría de todos aquellos que nos acompañaron en esa trayectoria” (Discurso de Lula da Silva, 12 de Agosto de 2005).
Tal como sucede en todos los países, los conglomerados de la oposición son los más interesados en destacar las falencias y los problemas al interior del partido al que pertenece la mayor autoridad del país, ese ha sido la mayor defensa del presidente frente a las denuncias de corrupción.
Es lógico que el lado afectado siempre tratará de de demostrar inocencia y que los opositores intensificarán los problemas. Lo que nadie puede afirmar es, qué tan inocente es la máxima autoridad del país y tan desinformado está, si el epicentro del escándalo es su propio circulo político.