La fuerza del sueño bolivariano ha traspasado más de una frontera, convirtiéndose en una ideología que se pretende forjar en América Latina. Tal y como lo deseó el “Hombre de América”, llamado así por sus acciones e ideas, la figura de Simón Bolívar renace en el actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Hugo Chávez fue el elegido, como una especie de misión que ha sido llamado a cobrar, una gran América unida que intentará crear por el medio que sea, organizando las más ingeniosas estrategias para llegar a este fin.
El legado que Simón Bolívar dejó en varios países de Latinoamérica, se desintegró lentamente, mientras el sueño de convertir al continente americano en un gran país, que fuera capaz de tener un gobierno centralizado y así independizarse y ser una unidad, se desvanecía, al igual que sus ganas de vivir. Bolívar muere en 1830, mientras la Gran Colombia se desmembraba, y con eso, la gran obra que intentó implantar.
Los mismos sueños que se hundieron con la muerte de Bolívar, hicieron crecer dentro de Chávez, las ganas de crear y continuar una idea que se reencarnaba en su poder presidencial. Las influencias de Bolívar han hecho que sus procedimientos como Presidente, que se le confieren desde 1998, sean guiados siempre bajo esta ideología que desea instaurar desde su propio país.
No queda duda, Chávez se siente merecedor de esta insignia unificadora, quedando plasmado en el mensaje que una vez pronunció en Cuba, cuando en diciembre de 2004, dijo: “Están ocurriendo cosas interesantes en la América Latina y en el Caribe; sin duda que ese insigne poeta y escritor nuestro, de esta América Nuestra, don Pablo Neruda, tiene profunda razón cuando escribió que Bolívar despierta cada cien años, cuando despierta el pueblo”. Cuba.cu
Y parece que tales palabras lo han hecho sentirse un Bolívar reencarnado, recogiendo su poder, su carisma, usando la carta del populismo, como una fuerte y dura arma mortal.
Ya dado por empezado el juego, Venezuela comienza su camino hacia la meta. De esta forma su carrera hacia la otra alternativa, sale de la idea que mantuvo Hugo Chávez, desde el 2001.
Como una dura escapatoria al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que en su momento, fue promovida por Estados Unidos, La Alternativa Bolivariana para las Américas y el Caribe (ALBA) se consolidaba en Cuba, cuando el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez y el Presidente de Cuba, Fidel Castro, acordaban esta nueva forma de integración.
Fue entonces que, en diciembre de 2004 se fundaba el ALBA, momento en que Venezuela y Cuba, forjaban aún más esa unión que caracteriza a ambas naciones. Chávez aprovecha el momento y en una de sus intervenciones, afirma que el ALBA “no es un acuerdo de cúpulas, sino que nace desde el calor y raíces de los pueblos". Alternativa Bolivariana
Chávez de a poco saca sus cartas, aferrado a su populismo mágico y de tentativas abismantes, resume su idea en la eliminación del analfabetismo y en la liberación total de los pueblos americanos, obviamente referido al tormentoso deseo de Estados Unidos de dominarlo todo.
Cuba se instalaba como el primer fiel de Chávez, coordinando junto a él su estrategia emancipadora. La fuerza por demostrar que otra América se puede lograr, se iba transmitiendo a través de un discurso que se basa en: “responder a los intereses del capital trasnacional y perseguir la liberalización absoluta del comercio de bienes y servicios e inversiones. El ALBA pone el énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social y, por lo tanto, expresa los intereses de los pueblos latinoamericanos”. Alternativa Bolivariana
Así es como Chávez logra incorporar a nuevos integrantes, fomentando la derrota de la represión, fundados en una revolución que se asienta en la alianza, unión y hermandad de Latinoamérica y el Caribe. Y no pasó mucho tiempo para que Bolivia y Nicaragua se unieran a la iluminada revolución frente al ALCA.
No es complejo concluir que, entre los planes de este nuevo acercamiento bilateral entre Cuba y Venezuela, se ocultaba una excelente opción para llamar la atención de otros países y tenerlos de aliados, para así, hacer crecer esta nueva opción de reafirmación regional, cuya opción escapaba de la oferta imperialista del ALCA o los famosos TLC.
Pero había que esperar, no era de un día para otro, un gobierno con las mismas características y sentimientos venezolanos debería presentarse. Por lo mismo, a fines de 2005, cuando en Latinoamérica se celebraban algunas de las elecciones presidenciales, la mayoría se inclinó en personajes que representaran alternativas al neoliberalismo.
Bolivia elige a Evo Morales el 22 de enero del 2006 al obtener un 53,74 % de los votos, frente al 28, 59% de su principal opositor, Jorge Quiroga. Wikipedia.org
Con este triunfo, Evo, el primer Presidente indígena de Bolivia, continuaba apoyando a los presidentes Latinoamericanos, en especial al venezolano Hugo Chávez. Con esto se daba por concretado los convenios de colaboración que nacían entre sus homólogos Fidel Castro y Chávez.
Morales apoyó la salida de Venezuela de la Comunidad Andina y con esto la sentencia reprochadora a Alejandro Toledo, en ese momento Presidente de Perú, por traicionar a la población indígena, tras firmar tratados de libre comercio con Estados Unidos. Finalmente, Evo Morales, acepta la alternativa y se integra al ALBA.
El 5 de noviembre del mismo año, Daniel Ortega obtuvo el 37,99% de los votos, lo que finalmente lo perfiló como Presidente de Nicaragua. Durante su campaña, una de sus promesas se basó en la integración de su país al ALBA, cuando se convirtiera en Presidente.
Es así, como el 11 de enero de 2007, Nicaragua firma el tratado de la adhesión de su país a la Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA), a un día se haberse convertido en Presidente.
’’Declaro en nombre del Gobierno de la República de Nicaragua nuestra adhesión a los principios enunciados en la declaración conjunta suscrita el 14 de diciembre de 2004 entre el presidente de la República Bolivariana de Venezuela y el presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba’’, dijo Ortega al leer la declaración. Alterinfos
Inundado de ideas revolucionarias, Ortega, asume que el neoliberalismo es el creador de una situación de emergencia social, porque negarles el acceso a educación, a la salud y a un empleo a sus ciudadanos, lo convierte en parte de esta idea unificadora e idealizada.
Incluso el gobierno ecuatoriano está pensando pertenecer al ALBA, demostrando interés en conocer su funcionamiento, al punto de participar en la cumbre que se celebrará en Venezuela, tal como asume la Agencia Bolivariana de noticias. ABN
La cumbre de la Alternativa Bolivariana de América (ALBA) se celebró este sábado 28 de abril en Barquisimeto, Venezuela. La reunión contó con la presencia de Evo Morales (Bolivia), Daniel Ortega (Nicaragua), Hugo Chávez (Venezuela) y el vicepresidente cubano Carlos Lage. En cuanto a Ecuador, envió a su canciller, María Fernanda Espinosa. La representante de la diplomacia ecuatoriana fue la encargada de expresar el interés del Gobierno de su país en el ALBA.
«Tenemos interés de conocer de cerca cuáles son las propuestas del ALBA, cuáles son las discusiones que están teniendo lugar, cuáles son los mecanismos», expresó Espinosa. ABN
Por el momento, Ecuador no ha tomado ninguna decisión, pero su asistencia dice algo que no es menor, la motivación de la región es importante, en cuanto a su contenido, revisar proyectos en educación, salud, industria, producción de alimentos y de energía, aunque "colocando lo social por delante", dijo Chávez. ABN
Lo que sí es certero, es el rechazo a reanudar la negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el que se encuentra suspendido desde 2006.
Y como siempre, no faltan las observaciones que desde Venezuela se adjudican. Según el embajador de Venezuela en Cuba, Alí Rodríguez Araque, su país «mantiene viva la esperanza de que en muy corto tiempo también Ecuador esté incorporado como miembro activo del ALBA».ABN
En la cumbre de ALBA, también se presentaron, pero como observadores, el presidente de Haití, delegaciones de Uruguay y de los países caribeños St. Vicent, St. Kitts and Nevis y Dominica.
Para Chávez el ALCA ha muerto y con esto, el nacimiento de una mejorada acción unificadora, cuya participación y crecimiento se acentúa en la unión de los países americanos. Pero extrañamente, esta consolidación va unida a la dependencia, ayuda económica y financiamiento desde Venezuela a las demás naciones.
Países como Cuba, Bolivia y Nicaragua fueron los primeros en pertenecer a este movimiento, como si fuera una iluminación de sus mandatarios. Ellos se incluyen en el deseo venezolano, y Chávez, por su lado, está consiente que la ayuda que les brinda, los hace ser dependientes de su “Gran Nación”.
Bolivia mantiene significativos convenios con su par venezolano. Industrialización, inversiones para las reservas de combustible, salud, apoyo en sus planes educativos, becas, formación y especialización de profesionales, mejoramiento vial, la apertura de un banco venezolano, que otorga 100 millones de dólares en créditos. En fin, aspectos suficientes, que llaman a Bolivia a ser un agradecido de Chávez por su humilde solidaridad, que ayuda a mejorar cada detalle de la complementariedad regional entre países vecinos.
No es por nada que Venezuela tomó como parte de su repertorio a Bolivia, Ecuador, Nicaragua y recientemente a Irán, en su plan para demostrar que otra América es posible. Tal es su esfuerzo por la causa que, incluso el Presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, y Chávez se llaman entre ellos cariñosamente “hermanos y revolucionarios”.
“Irán se sumó a una alianza estratégica con Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela”, titulaba un texto en el sitio Web de Safe Democracy. Venezuela es la entrada de Irán a la región, Teherán y Caracas exportan el 11% de las importaciones de Washington, lo que se ha convertido es la unión perfecta que los hacen poseedores del petróleo, un arma importante en el enfrentamiento contra Estados Unidos.
Ambos presidentes se han dedicado a firmar acuerdos basados en la cooperación y fondos para realizar proyectos en conjunto. Incluso, el mismo Chávez proclamó que “Es tan profunda la relación, que seguirán actuando como uno solo. Podemos decir hoy que somos una misma gran patria; en el fondo una sola revolución“.Safe Democracy
Y así, todos y cada uno de los miembros. Hasta el mismo Rafael Correa, declaraba que: “en el futuro próximo, la república islámica tendrá un papel privilegiado en la política exterior de Quito, en los campos económico, cultural y comercial, incluido el posible regreso de Ecuador a la OPEP”.
Es tanta la confianza en una América revolucionaria, unida, independizada, que los pueblos guían su estrategia hacia un eje político-militar contra un único enemigo, el imperialista Estados Unidos. Es el único gran lema, que finalmente suele aparecer.
Venezuela está con todo, armas, revueltas, hasta la misma sangre venezolana. Es posible que hasta el mismo Bolívar hable con Chávez, entregándole la luz de un nuevo pacto democrático, un consenso mundial para los pueblos. Quizás hasta sueña que es un mini Dios. Nos es por nada que en el discurso que dio el venezolano en la Cumbre del Milenio de la ONU en 2002, cuente con citar a la Biblia en el Eclesiastés: “Todo lo que va a ocurrir debajo del sol tiene su hora”. Y luego agrega, de sus propia boca, “Hagamos de esta, la hora, de una vez y para siempre. ¡¡ Salvemos al mundo!! ”. Analítica