Desde el 26 de noviembre de 2006 Ecuador está liderado por el economista de izquierda, Rafael Correa, el que luego de ocupar un cargo ministerial en el gobierno de su antecesor, Alfredo Palacios, se decidió a ocupar el asiento presidencial.
Este populista, representante del partido político Alianza País, es otro de los personajes que quieren combatir el neoliberalismo o en palabras más claras, desprenderse del liberalismo estadounidense. Antisistemas, ganó su campaña política dando entender que prioriza el gasto social por sobre la deuda externa y el control del gasto estatal sobre la industria petrolera, lo que es una clara muestra de su rechazo por el país de Bush.
Con estos antecedentes, no es muy difícil pensar que Correa es muy similar al Presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Y como no, si el mismo reconoció ser un admirador del ex militar, con el que comparte un nacionalismo de izquierda y neoconstitucional, "botaremos el TLC al tacho de basura de la historia, pues no es un tratado de libre comercio, es un bobo aperturismo y claudicación de la soberanía nacional", señaló.
Pero no sólo en cuestiones protocolares logran un parecido, ya que es tanto su malestar hacia el Presidente de los Estados Unidos, George W Bush, que cuando Chávez lo trató de diablo delante de la Asamblea General de la ONU, el Presidente ecuatoriano no sólo apoyó a su par, sino que además agregó que “llamar diablo a Bush es ofender al Diablo, porque éste podrá ser malvado, pero es inteligente".
Pero Correa recalca siempre que su odio no es hacia EE.UU., sino que sólo hacia Bush, ya que ese país es uno de los que el quiere, por haber vivido ahí cuatro años mientras sacaba un título universitario. Él es de la opinión de que EE.UU. y Ecuador deben lograr tener buenas relaciones y mantener así el respeto mutuo.
Tema de conveniencia
Por una parte estaba Correa asumiendo un país inestable en un 100%, ofreciendo un pensamiento de extra izquierda al pueblo y mostrándose de esta manera contrario al neoliberalismo.
Las opciones eran dos y no muy difíciles de imaginar, la primera ceder a los estándares de la “Gran Potencia” en manos de George Bush, asumiendo el neoliberalismo y la presión política, lo que significaba dejarse manejar sin mayores comentarios.
Por otra parte servía mirar más cerca. Sin salir de la región y ofreciendo su ayuda estaba Hugo Chávez, dispuesto siempre a tener aliados. ¿Conveniencia de su parte?, queda a la imaginación, pero no es extraña la amistad y menos desinteresada, ya que para Chávez es primordial tener amigos que lo ayuden a demostrar su descontento hacia EE.UU.
Quizás a Ecuador no le convenía mucho estar en contra del país norteamericano, pero a estas alturas del partido cambiar su opinión seguiría con la línea de inestabilidad por la que están tratando de salir los ecuatorianos con este nuevo Presidente.
En muchas conferencias, antes y después de haber asumido la presidencia, Correa se ha preocupado de recalcar que su gobierno estrecharía los lazos con Venezuela, Bolivia y Cuba, y por el contrario no renovaría con Estados Unidos acuerdos como el de Manta, "Si soy presidente en el 2009, primero me cortan la mano antes que renovar ese contrato".
Integración antes de tiempo
Antes de que Rafael Correa tomara el mando de la nación ecuatoriana, ya se había reunido varias veces con Hugo Chávez para planificar su integración con Venezuela en el plano energético. Chávez mencionaba que, “Nosotros traemos el petróleo, lo refinamos y ellos se llevan el producto. Nos cancelan el costo de transformación. Ni un centavo de ganancia”.
La muestra concreta del acuerdo entre ambos países aclararía que se coordinará la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) con Petroecuador por el refinamiento de crudo ecuatoriano en instalaciones venezolanas, por el orden de los 100 mil barriles.
Claramente, todas estas tácticas del Presidente Venezolano a Correa fueron para hacerlo uno de los suyos y efectivamente cumplió con su objetivo, ya que desde que Rafael Correa asumió el sillón presidencial ha propuesto seguir los pasos de Bolívar, el principal mentor de los Chavistas.
Cabe destacar además que muchas veces Correa afirmó que el gobierno anterior de Palacios, había actuado bajo la presión de un “circulo oscuro” de asesores que lo advirtieron contra la asociación de Ecuador con el Presidente Chávez, principalmente por su marcada ideología bolivariana.