Populismo

Figura de Simón Bolívar en regímenes populistas:
Cada cien años Despierta

Pamela Palma Castro

bolivarSimón Bolívar no descansa, y como diría nuestro premio Nóbel Pablo Neruda: ”Despierta cada cien años, cuando despierta el pueblo” gigralfaro.net

            Así es, al parecer el hombre que vistió a América Latina de libertad, ha despertado no sólo para seguir siendo el muso inspirador  de artistas como  Inti Illimani,  Miguel Ángel Asturias y al indio Chocaguanca, sino para iluminar a diversos actores políticos latinoamericanos que bajo el nombre del Libertador Simón Bolívar, han elaborado un discurso magnánimo  y cuidadosamente propagandístico.
           
            Bolívar, más allá de ser conocido a nivel mundial como el protagonista de los momentos más trascendentes de la emancipación Latinoamericana. Su impulso romántico por la libertad, la integración y la hermandad, han hecho actualmente de él, el protagonista  de una forma de movimiento ideológico conocido como la Revolución Bolivariana.
           
            A través de ella  promueve seguir la obra del libertador, entre ellas,  el sueño de hacer de América Latina un gran Estado, algo cercano a La Gran Colombia, cuyo territorio llegó a comprender  las actuales repúblicas de Venezuela, Colombia (que en aquel tiempo eran conocidas como Cundinamarca y  Nueva Granada), Ecuador y Panamá” Bolívar.
           
            Los diferentes regímenes populistas han incluido el discurso bolivariano como una forma de guiar a sus gobernados. Entre sus más fieles, se encuentra el  régimen del Presidente de la ahora, República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, quien no  pierde oportunidad en citar  al prócer de la libertad. De esta manera, Chávez  enciende el fervor de un pueblo que durante mucho tiempo tuvo sed de credo e identidad, garantizándole de alguna u otra forma, confianza.
           
             Sin embargo, al tratarse de un régimen populista surgen algunas interrogantes que ponen en jaque la certeza del discurso. Por ejemplo,  se podría suponer que la figura de Simón Bolívar no es más que una simple estrategia política, para dar seguridad, en donde es viable inventar horizontes, luchar contra amenazas y ganar la simpatía que permita mantener el codiciado poder de todo líder populista.

            ¿Es posible que un régimen populista pueda llevar a cabo un sueño como es el bolivariano?

            Para  lograr comprender mejor es necesario definir populismo “El Populista hará todo en nombre de los pobres, incluso perjudicarlos, y engañarlos dándoles cosas con dinero prestado, endeudamiento que empeorará la situación a futuro, para que estos voten por él... El Populismo es una forma de gobierno que se caracteriza por sus regalías al pueblo. Suena muy bonito, pero analicemos el asunto con más detenimiento”.Construaprende

            Con lo último el autor hace referencia al hecho de regalar dinero a los pobres, ante otorgar trabajo. Soluciona aparentemente los problemas, mantiene contento al ciudadano, pero en el fondo le impide visualizar la verdadera fórmula con la que puede surgir de la pobreza.

            Por lo visto, en la Argentina de Perón y en cuantos países que actualmente practican el populismo, la vía no es precisamente la de soluciones radicales y a largo plazo, sino  la de  resultados inmediatos que no arriesguen malos dividendos y por consiguiente, el desaire de sus seguidores.

            Promover una revolución en nombre de un soñador como Simón Bolívar, es algo muy simbólico, pero que llevado a la práctica puede traer numerosas desventajas. Es por ello que nunca se ha apreciado en este tipo de regímenes cambios profundos como una reforma educacional, de salud o transporte.        Más bien, se limitan  a aquellos cambios alegóricos, que corren poco riesgo como lo es el  nombre de un Estado, las posiciones de las imágenes de un  escudo patrio o una estrella más en la bandera nacional. Actos superficiales que seducen al ciudadano pero que nunca llevarán a cabo algo verdaderamente trascendental que escape del marketing político.

 Mientras Chávez manifiesta su anhelo por bañarse en una playa boliviana,  regala dinero y uno que otro tractor, al país en desventaja, amigo, compatriota y populista, genera en su pueblo, un apego impresionante, que permite revelarlo como un supra presidente de una región meramente subdesarrollada que lo acepta. Sin embargo, no es más que una simple estrategia para mantenerse en un poder cuyo discurso irreverente le ha otorgado

            Cómo imaginar que el gran sueño de Bolívar de hacer una América unida se concrete, si aquellos que están promoviéndolo, en realidad, no están dispuestos a correr el riesgo de perder prestigio. Una revolución por más pacífica que se manifieste, es peligrosa, no se queda en la teoría ni en el discurso, no necesariamente genera odio, sino  objetivos, por los que se luchan, muchas veces, a precios lamentables, en donde Chávez y todos los del clan, realmente no están dispuestos a pagar.

            Cómo creer en el discurso bolivariano de un populista, cuando día a día, siembra el odio de su hermano colombiano, chileno, brasileño, latinoamericano. Cómo creer que realmente lo lleven a cabo, si para integrar a América  primero se precisa reconocer las verdaderas necesidades de cada nación por sobre el prestigio de un líder ciertamente  individualista que huele a azufre, Y que por sobre todo, enceguece al pueblo bajo una hermosa tonada bolivariana que nunca se materializará
            Por lo tanto, es imposible que bajo este tipo de regímenes, se cumpla con la voluntad de aquel emancipador, al parecer el pueblo sigue dormido y con él,  aquel hombre que juró por su honor romper las cadenas que oprimían a América, por voluntad del poder español, Al parecer el pueblo sigue dormido y con él, su libertador.

 

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