Inázio Lula Da Silva, durante su permanencia al mando de Brasil, ha tratado de implementar un cambio en las políticas económicas que rigen estas áreas. Su partido el PT (PARTIDO DE LOS TRABAJADORES) pertenece a la izquierda brasileña, que no se siente muy cómodo e identificado con la macro economía de los grandes capitales y la apertura de los mercados. El PT no está de acuerdo con el sistema financiero ni con el Fondo Monetario internacional, ya que estos no velan por los intereses de los trabajadores y sólo buscan beneficiar a los sectores más ricos del país.
De esta forma el gobierno de Lula deberá ganar la confianza de los mercados financieros, para así ir dejando de lado sus pensamientos sobre estas materias y poder llevar a cabo sus propuestas económicas, lo que ha provocando diferencias al interior del partido.
El gobierno de lula se comprometió a mantener los contratos y compromisos de combate contra la inflación, búsquedas de superávit fiscal, e implementar el plan de aceleración del crecimiento (PAC), principal propuesta de su nueva política económica.
Este nuevo paquete de medidas, pretende asegurar un crecimiento anual del 5%, y este de vera reflejado en la inversión en obras publicas que hacienden a los 180 millones de euros.
Fuera de todo pronóstico, el mandatario tomó como primera medida nombrar presidente del Banco Central de Brasil a Enrique Meirelles, quien se identifica con la política económica de la derecha. Pese a ello, cuenta con la confianza del mandatario brasileño, ya que se encuentra a la cabeza de está entidad financiera por cerca de cuatro años y medio, demostrando que Lula quiere llevar a cabo su proyecto dejando de lado incluso, su tendencia política.
Para Meirelles la principal amenaza para la economía brasileña es la inflación, a si lo afirmó a la revista Veja "la inflación está bajo control por la simple razón de que el Banco Central la mantiene bajo control. No es magia"
"Si el Banco Central relaja su política monetaria, la inflación volverá”
Los opositores a Lula critican que él afirmó que no seguiría el mismo modelo económico que implementó el gobierno anterior, encabezado por Fernando Henrique Cardoso, pero en la práctica, queda demostrado que tiene mucha similitud, lo que no deja de ser contradictorio. Pero esto le ha rendido frutos al actual gobierno brasileño.
Los resultados obtenidos en el primer período presidencial, consiguieron una baja en la inflación, disminuyeron el desempleo, e incentivaron las exportaciones. Además, se hizo una creación de micro créditos y del pago de la deuda con el fondo monetario mundial, así es como se afianzó la confianza de Lula da Silva para postular a un nuevo período Presidencial.
“El sueño no acabó y la esperanza no murió acepte otra vez el llamado de ustedes y del fondo de mi corazón. Vuelvo a ser candidato por que conseguimos recuperar una economía que encontramos profundamente fragilizada, porque probamos que
es posible garantizar al mismo tiempo estabilidad, crecimiento y distribución de la renta”
La primera medida que tomó el reelecto mandatario, es invertir 230 millones de dólares en infraestructura vial, pública y energética para demostrarle al pueblo brasileño que de esta manera el gobierno trabaja y cumple. Medida que se puede considerar “populista” por parte de los opositores a su gestión.
Sin duda la medida que más contentos tiene a los brasileños, y sin lugar a dudas, al propio Presidente Lula da Silva, fue el anuncio que éste hizo en el programa radial “café como o Presidente” donde anunció que el pueblo brasileño había aumentado sus remuneraciones.
"Este año y el anterior, el 86% de los trabajadores brasileños ha tenido una ganancia real de salario, por encima de la inflación, lo que significa que han tenido ganancias en su poder adquisitivo” . Además, agregó que “esto ha sido posible porque la economía y el número de empleos están creciendo, y de ese modo los empresarios ganan más dinero y pueden dividir un poco de ese dinero con mejores acuerdos saláriales" .
De esta forma las aguas se calmaron dentro del partido de los trabajadores, ya que esta medida o logro, van en directo beneficio de los trabajadores y personas que más lo necesitan, pilar fundamental de lucha de este partido.
Finalmente, podemos destacar que en un gobierno si se quieren hacer las cosas bien, y con un fin claro, no importan los colores políticos, e incluso se dejan de lado los ideales, pero con un solo objetivo: una buena gestión pública que permitirá el desarrollo y crecimiento de un país.