Lula y Uribe

Títere norteamericano

Por Natalia Ortiz


 

Desde que Estados Unidos decidió ayudar a Colombia a salir del narcotráfico, a través del famoso Plan Colombia, en 1999, el país latinoamericano debe respeto a la gran potencia.
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Aunque el plan no se instauró en el Gobierno de Álvaro Uribe ni en el del Presidente George W. Bush, estos dos personajes han tenido que lidiar con los rumores de su complicidad. “El "Plan Colombia" le ha dado mucho control a Bush sobre Estados Unidos. Colombia, claramente es una herramienta de acercamiento para Sud América y Chávez lo sabe”1.

 Y es que efectivamente, Hugo Chávez, el representante del populismo latinoamericano, se da cuenta de que Bush algo quiere con Uribe y claramente es saber todo lo que se hace en la región, principalmente en el país venezolano, ya que el líder bolivariano, es el que se preocupa de revolucionar a los demás países y a ponerlos en contra de los “yankies” o de él en particular.

Y es que no es oculta la rivalidad que existe entre ambos mandatarios, Chávez se preocupa de demostrar su odio cada vez que se presenta la ocasión. Un ejemplo de ello es lo que dijo en una conferencia de prensa: “No se puede esta bien con Dios y con el diablo a la vez”2.

Chávez y Uribe se ven ante los medios de comunicación como grandes pares que pretenden expandir cada vez más el populismo en Latinoamérica y erradicar el neoliberalismo, pero realmente Uribe es un “títere” de Bush en América latina. Una muestra de ello es que “en Caracas fue cancelado por Bush, el encuentro entre Uribe y Chávez, porque la Casa Blanca concluía correctamente que la visita de Uribe –dentro de un contexto de enormes éxitos políticos de Hugo Chávez en Brasil y Argentina- equivaldría a una derrota táctica de su peón andino y su propio Plan Colombia”3.

De todas maneras es claro que Uribe no quiere quedar mal con nadie, "queremos tener las mejores relaciones posibles con el Gobierno venezolano, es un país hermano al que nos unen vínculos históricos, un pasado y un futuro común, pero esas relaciones no se pueden desarrollar sino en un clima de mutuo respeto”4, declara Uribe, tratando de demostrar sus buenas relaciones y el apoyo que se prestan.

Esa relación ambigua que tiene el Presidente colombiano es porque no le conviene estar de mala con ninguno de las dos alas, ni EE.UU, ni Venezuela.

De todas maneras la manera de actuar, hasta el momento es inteligente. “Todo el mundo debe poner cuidado para no intervenir en la política del país hermano. Creo que hacia allá debemos marchar todos y confío que eso se corrija"5, son palabras del mismo Álvaro Uribe al enfrentarse a una situación tensa entre Bush y Chávez. Él es de los que prefiere tratar las cosas con tranquilidad y respeto, por las demás naciones.

Una cosa es clara, el Presidente colombiano debe cuidar mucho su relación con los “gringos”, ya que necesita conseguir buenos acuerdos, como el Tratado de Libre Comercio que aún no se concreta. Bush, sabe muy bien, alimentar a un peón que come de su mano.