Lula y Uribe

Análisis de la política económica del gobierno de Uribe:
Pronóstico reservado
Colombia vive con cifras de producción muy altas dentro de la región latinoamericana. Pero la inseguridad, derivada de las guerrillas y el desempleo, siguen siendo factores que impiden un despegue definitivo al desarrollo, de la economía de este país.


Cristian Torres


1Hablar de la economía colombiana es hacer referencia al café, bananos, flores, caña de azúcar, cacao, carbón y piedras preciosas. Estas especies son los principales productos de exportación de este país.


Pero si llevásemos la economía de Colombia a un partido de ajedrez, sin dudas el resultado de este sería “tablas”, un verdadero empate técnico. Y es que en la nación cafetera existen cifras alentadoras, que muestran un país creciente, pujante, donde los inversionistas aumentan día a día. Mientras que en el otro extremo existe un pueblo que ve con preocupación las cifras de la inflación y como el empleo no refleja esa producción de la cual ha hecho gala durante los últimos años.


Algunos logros
El 2006, Colombia creció a un 6.8%, cifras que no se veían hace 30 años. Además, si se comparan con los números de los Estados Unidos o Japón, quienes crecieron a un 3,3 y un 4,8% respectivamente, deben ser motivo para ilusionarse con mejores expectativas en un futuro próximo. (Ver recuadro)
Las principales razones de esta expansión económica de los últimos años han sido la inversión y las exportaciones. La inversión creció un 27%, mientras que los envíos de productos al extranjero aumentaron cerca de un     8%.

Los grupos más beneficiados del crecimiento han sido: la construcción, la minería, el sector financiero y el sector de transporte y comunicaciones, quienes desde el 2003 en adelante vieron como sus mercados se fueron agilizando. 

Precisamente las bancas y las comunicaciones han sido los ámbitos de mayor externalización e inversión en último tiempo. Prueba de ello es la privatización de Telecom, la más grande empresa de telefonía nacional, que pasó en el 2005 a manos de los  inversionistas mexicanos de Telmex.

Es que la mayor virtud del gobierno neoliberal de Uribe ha sido dar la confianza necesaria a grandes empresarios extranjeros para que inviertan en su nación.  El presidente colombiano supo introducir, de forma temprana en su gobierno, los incentivos tributarios necesarios para promover la inversión.

Un ejemplo de ello, es que eliminó los aranceles en los bienes de capital y quitó además el IVA a los grandes exportadores.

 A esto se suma que para quienes fueran pequeños empresarios y enviaran sus productos al exterior, se les retiene el IVA para luego devolverlo, lo que permite al gobierno manejar recursos durante un año y dar garantías al pequeño empresario de que en un breve periodo podrán recuperar el dinero perdido en los impuestos.

Tareas pendientes

Pero no todas las cifras son azules y es esta razón por la cual hablamos de “tablas” en la economía colombiana.
El 2006 todos los grandes logros económicos se vieron apabulladas por el registro de 5,78% de inflación. Y es que el mismo gobierno se había puesto como meta para el pasado año un rango de 3,5 a 4,5% como cifras inflacionarias.

Quizás la única solución a esto sea reducir el gasto público y esperar que los mercados por si mismos se vayan autorregulando, permitiendo así un descenso en los magros resultados, en lo que a inflación se refiere.

Algo que en Colombia parece que no sucederá, por lo menos a corto plazo. Es cosa de dar un pequeño vistazo a la página oficial del gobierno de este país (www.presidencia.gov.co) para darse cuenta que el Estado es un agente que desea impulsar variadas ayudas sociales, algo muy propio de los países sudamericanos que se identifican con el neoliberalismo económico.

Lo mismo puede chequearse al ingresar a los informes del Banco Mundial, donde se ha dado variados préstamos con la idea de solventar estos planes sociales, por lo que a un corto plazo el escenario no parece cambiar. 

En el campo de la inversión extranjera no todo ha sido positivo, a pesar de haber firmado hace unos días un TLC con Estados Unidos (ver artículo “Tras el bus de la integración económica).

Es cierto que realizar un tratado de este tipo con una potencia es positivo, sobretodo si se piensa que la mayoría de las exportaciones van precisamente a esa nación.

La problemática radica en que como se señala a un comienzo, Estados Unidos no está creciendo de forma acelerada. Así por lo menos lo menciona Mauricio Reina, quien menciona que Tanto el país del Norte de América, como Venezuela –otro receptor de los productos colombianos- han visto en el último tiempo una fuerte desaceleración de su economía durante el comienzo del año 2007.
 Por lo que hoy en día, esta nación norteamericana sólo ofrece cierta “estabilidad”. A lo que debiese apuntar Uribe es aquellos países que aumentan día a día su crecimiento, aquellos que crecen a un ritmo mayor al 7%.

Asía cumple con estas características. China por ejemplo, tuvo el 2006 un PIB mayor al 10%. Es a esos mercados donde se debe apuntar. Hacerlo es fundamental en una política a largo plazo, si lo que se busca es hacer de la inversión extranjera y la exportación, motores de una economía.

Pero el gran dolor de cabeza para Uribe, en cuanto a números rojos se refiere, es el desempleo. La DANE, (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) organismo encargado de entregar, entre otras, las cifras de desempleo, precisó que en diciembre último el índice de desempleo fue del 11,8%, frente al 10,4 del 2005.

“La misma entidad destacó que el desempleo ha ido descendiendo de forma gradual y es menor que el 15,7% de 2002, el 14,1% de 2003 y el 13,6% de 2004”, según los datos entregados en el portal electrónico  Adnmundo.

Otros informes son aún más lapidarios y revelan que las cifras lejos de caer, iban en aumento durante el segundo y tercer año de mandato de Álvaro Uribe. Así lo señaló un proyecto alternativo de información y análisis de actualidad colombiana, realizado por el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP). Ahí se dio a conocer que el año 2003 la cifra de desempleo era de un 16,1%. Un año después, esta habría aumentado casi en un dígito, en una publicación totalmente opuesta a lo entregada por el sistema estatal.

En ambos casos las cifras superan los dos dígitos, lo que en cualquier nación es un síntoma preocupante, que marcan el estancamiento de las bolsas. Lo que termina generando  una incertidumbre que frena el correr normal de la economía, debido a los mismos resguardos que toma la población.

¿Y el 2007?

Lo que viene este año para Colombia parece ser más de lo mismo.  Se prevé que el PIB será de un 5,5% , lo que significa que los colombianos seguirán produciendo a un ritmo medianamente acelerado. Pero por otro lado el Centro de Estudios Latinoamericano, (CESLA), señala que Colombia tendrá una cifra inflacionaria cercana al 4,3% este 2007.

La forma más adecuada de mejorar estas cifras y salir de los niveles medios de avanzada, en los cuales se encuentra hoy Colombia, es dar aún mayor confianza a inversionistas locales y extranjeros.

El tema de la vinculación del mandatario Álvaro Uribe con la parapolítica, no le ha dado una mala imagen en su país, lo avala así el 72% de aprobación popular. La problemática surge cuando desde otras latitudes, ven como las guerrillas manejan a un país entero.

Sea finalmente esto cierto o no, la imagen que deja Colombia lamentablemente es esta, una imagen decaída, un país inseguro, donde no se atreven a invertir, un país de guerrilla y de conflictos. Algo más que complicado, si se piensa que son los inversionistas extranjeros, quienes colocan la mayoría del capital en Sudamérica, no tienen la plena seguridad de invertir en las empresas de este país.

El TLC con Estados Unidos es otro tema para analizar. Este permitirá seguramente que otros países miren con mayor atención a esta nación, suele ocurrir con las naciones que poseen algún tratado con el país norteamericano.

Puede ser el momento preciso de Colombia, el minuto exacto para volver a despegar. Podría ser que la novena economía latinoamericana, aproveche su condición de quinto productor en la región y deje a un lado la inseguridad y el narcotráfico que impiden un vuelo definitivo. Está en las manos de Uribe.

Recuadro

Índice de Crecimiento
El crecimiento económico es el aumento de la cantidad de bienes, su respectivo valor y la diversa gama de servicios producidos por una economía. Normalmente esta se mide en relación al aumento del Producto Interior Bruto real, conocido como PIB.
Si bien no existe una ley que califique de forma estricta que porcentaje es necesario para que un crecimiento sea a corto, mediano o largo plazo. Se puede tener una cierta referencia de los niveles en los que se considera que un país crece de forma acelerada o no.
Un crecimiento a corto plazo es aquel que supera el 8%. Naciones con este índice, que mantienen un incremento sostenido en el tiempo, muestran altas tasas de crecimiento en un periodo inferior a los diez años.
China e Indonesia son ejemplos de esto, con un 10 y un 7,9% respectivamente, ambas naciones muestran índices que por estos días los señalan como países atractivos de inversión a nivel mundial.
Por otra parte, los países que muestran un crecimiento a largo plazo serán aquellos que muestran índices mayores al 2%. Lo que no quiere decir que su desarrollo sea bajo. Estados Unidos crece entre un 3 y 4% en promedio. Por ende su crecimiento durante los próximos años será mucho más lento que los llamados “tigres asiáticos”. Pero su desarrollo alcanzado en años anteriores lo hace tener una buena cuenta de ahorro y un buen índice de progreso.  
Ahora bien, otras naciones que no cuentan con un desarrollo como el de Norteamérica y que además crecen de forma muy leve, demorarán alrededor de 30 años en conseguir un mayor crecimiento y productividad. Es el caso de Nicaragua o Bolivia,  que con un PIB cercano al 3% deberán esperar más de tres décadas para mostrar posibles mejoras en su situación económica.