Lula y Uribe

Plan Colombia:
Ayuda o intervencionismo yanqui

Por Evelyn Quezada A.


 

Colombia vive una situación de constante peligro interno por el conflicto armado entre guerrillas y el narcotráfico, motor de la violencia e inseguridad social. A esto hay que sumarle la ya prolongada distancia entre los problemas de la gente y el gobierno. Lo que favorece aún más la proliferación de un estado de violencia permanente debido al bipartidismo que excluye a gran parte de la población colombiana de la toma de decisiones, agravando las diferencias económicas sociales que existen entre sus habitantes.

1Es en este contexto que nace el Plan Colombia, formulado por los gobiernos de Bill Clinton   y Andrés Pastrana en 1999.  La iniciativa fue pensada en un comienzo como una forma de ayuda económica norteamericana para solucionar el conflicto armado y el narcotráfico dentro del país.  Sin embargo, ya en sus orígenes se cuestiona la verdadera finalidad de la propuesta, porque tal como lo señala el abogado y economista, Manuel Salgado Tamayo, “es en realidad un Plan piloto para probar y ejercitar los pilares básicos de la geoestrategia de dominación que implementa Estados Unidos sobre el continente latinoamericano” .

Porque desde un comienzo el mencionado plan presentó trabas que hicieron desconfiar de las intenciones norteamericanas. No parece tan sólo una anécdota que el primer borrador del documento fuera hecho en inglés y tuvieran que pasar varios meses para que se tradujera al español.

La principal controversia del Plan Colombia ha sido la utilización de fumigaciones aéreas para exterminar los cultivos de coca, que sin duda han sido criticados por el daño a la salud que provocan además de  terminar con cultivos legales  que nada tienen que ver con el narcotráfico.
Los objetivos originales de la iniciativa apuntaban a contribuir con la paz y finalizar con la violencia. En cambio la adaptación final hacía énfasis en la lucha contra el narcotráfico y el fortalecimiento de las fuerzas militares. El embajador Robert White señaló: “Si usted lee el Plan Colombia Original, no el escrito por Washington, sino el original, no hay mención alguna sobre los motivos contra los rebeldes de las FARC. Por el contrario, (Pastrana) dice que las FARC son parte de la historia de Colombia y un fenómeno histórico que, el dice, ellos deben ser tratados como colombianos” .
 
Pese a todos los argumentos que ponen en tela de juicio las reales motivaciones de Estados Unidos para ayudar a Colombia, la potencia mundialjustifica su intervención como una guerra contra las drogas. Esto se ve reflejado en la eliminación de 1300 Km. de plantaciones de coca en el año 2003, lo que habría generado más 100 millones de dólares como ingreso a los narcotraficantes.

2En clara contraposición a lo expuesto anteriormente Manuel Salgado Tamayo, sostiene que es precisamente en Estados Unidos donde se genera el estímulo básico del consumo de drogas, que sustenta la situación en Colombia.  

La elaboración de los productos nocivos derivados de la coca, como cocaína, requiere de elementos químicos que son los mismos que se fabrican en Estados Unidos y  Europa, de modo que tras la producción de droga existe un todo un complejo industrial y multinacional que se beneficia millonariamente. Siendo estos una amenaza de conflicto con los negocios de la industria bélica en los cuales está tan interesado actualmente el Presidente George Bush.

Para Luis Matta Aldana, activista por los Derechos Humanos en Colombia,  la preocupación de Estados Unidos frente al narcotráfico es hipócrita. Ya que por un lado buscan sustitutos sintéticos de estupefacientes y alucinógenos para hacer más eficiente el negocio, y por otro lado aprueban la utilización de resquicios legales para captar las grandes sumas que deja la droga.

El activista por los Derechos Humanos señala que: “Las fábricas de insumos químicos y aditamentos para hacer la cocaína y heroína en general son norteamericanas y no se conocen sanciones al respecto. Hoy los EE.UU. con enormes plantíos de marihuana en Virginia y California se constituyen en el primer productor de esta hoja en el mundo. Al parecer, mientras esta producción no implique fuga de capitales, no será preocupación del alto gobierno” .

El Plan Colombia según Amnistía Internacional ignora que las raíces profundas del conflicto del país están en los Derechos Humanos, sino que enfoca toda su atención a las drogas y relega la responsabilidad del Estado colombiano. Además que plantea una estrategia principalmente militar para atacar el tráfico  por medio de la asistencia militar a la policía y a las fuerzas armadas. Por otra parte considera que  la ayuda de revitalización social  y los proyectos humanitarios no son suficientes para esconder las marcadas intenciones militares que esconde el plan.

A esto hay que agregar que  pese a que Colombia  ha buscado apoyo en otros países y la Unión Europea, ninguno se ha mostrado comprometido con el proyecto debido a que no existe claridad del objetivo real de la iniciativa.

Colombia hoy depende de la fabricación de drogas cuyo destino principal es satisfacer el mercado estadounidense, es por este motivo que erradicar la gran cantidad de carteles de droga y las mafias que conviven en la región andina es una preocupación que afecta no sólo al gobierno de Álvaro Uribe y George Bush, sino que amenaza  la estabilidad política y económica de América latina.
Es por esto que se hace necesario que en el sector andino todas las fracciones sociales y políticas se ocupen  del rol histórico que les corresponde ante el Plan Colombia y sus secuelas.