Tony Blair y el Ejército Republicano Irlandés:
Ya no hay más IRA
Luego de más de 30 años de violencia, el movimiento paramilitar abandonó su lucha armada contra el dominio británico en Irlanda del Norte, y se comprometió a perseguir el objetivo de una reunificación a través de medios democráticos. Para el ex Primer Ministro de Inglaterra, Tony Blair, “ese fue el día en que tras las falsas esperanzas y los desengaños, la paz reemplazará a la guerra y la política sustituirá al terrorismo en la isla de Irlanda".
Desde Dublín hasta Londres, pasando por Washington, la decisión de la organización guerrillera fue calificada unánimemente como una de las más importantes en la historia de la humanidad. Fueron años de violencia y muertes, de lucha armada contra el dominio inglés en la zona norte de Irlanda, que finalmente acabaron.
El Ejército Republicano Irlandés (IRA) tenía como meta el luchar por la independencia de ese país durante las primeras décadas del siglo XX. Surgió como ejército de la República de Irlanda, que había sido proclamada durante el “Alzamiento de Pascua” de 1916 e instaurada por el primer Parlamento Irlandés en enero de 1919. En un principio estaba formado por “Voluntarios Irlandeses” y personeros del “Ejército Ciudadano Irlandés”, pero luego sufrió algunas modificaciones y se fueron agregando nuevas organizaciones.
Todo comenzó cuando el gobierno británico decidió poner atención a las exigencias de los nacionalistas irlandeses de poder tener un gobierno autónomo. Reino Unido no se opuso a la propuesta, pero puso algunas condiciones. La primera de ellas era que ese gobierno autónomo no se proclamase hasta después de la Primera Guerra Mundial, y que los seis condados norteños quedasen temporalmente excluidos del control local del Parlamento de Dublín. La segunda, fue resultado de una campaña de desobediencia de los Unionistas del norte, que suscitó en el Reino Unido el temor de que la concesión del gobierno autónomo provocase una guerra civil entre nacionalistas y unionistas.
No todos estuvieron de acuerdo con estas condiciones que proponía el gobierno del Reino Unido. Para una parte de los nacionalistas, la autonomía que les concedía el gobierno británico era muy poco, por lo que instigaron una rebelión contra el gobierno británico en Dublín y en otras zonas aisladas. De ahí en adelante, la violencia y el caos se apoderó por más de tres décadas, hasta 1997, fecha en la que el IRA cesó las acciones de violencia.
Tony Blair –Primer Ministro británico en ese entonces– trabajó arduamente durante su permanencia en el puesto para lograr la paz en el conflicto, y contribuyó a poner fin a 30 años de discordia en Irlanda del Norte, con el nombramiento de Mo Mowlam, como ministra para esa región.
No fue sencilla la tarea para el ex Premier de Inglaterra. Fueron años de negociaciones y tratados para conseguir que el IRA renunciara a dejar los ataques de violencia y se decidiera por conseguir el objetivo de una reunificación a través de medios democráticos.
Sin embargo, la noticia llegó y ocurrió en un momento de suma angustia y preocupación en el pueblo británico, puesto que Al Qaeda hacía pocos días había realizado unos de los ataques terroristas más recordados por occidente, cuando cuatro explosiones paralizaron el sistema de transporte público de Londres en plena hora punta matinal. Fallecieron 56 personas en los ataques –incluidos los cuatro terroristas sospechosos– y hubo más de 700 heridos. horrorozidades
La decisión del IRA llegaba como una brisa de aire fresco para el gobierno del Reino Unido, en especial por la labor realizada por Tony Blair. Por lo mismo, elogió la declaración del Ejército Republicano Irlandés y lo consideró como un paso “de una magnitud sin precedente en la historia reciente de Irlanda del Norte", según apareció en el diario La Nación. Además, insistió en que el desarme debe ocurrir cuanto antes. "Este es, tal vez, el día en que, tras las falsas esperanzas y los desengaños, la paz reemplazará a la guerra y la política sustituirá al terrorismo en la isla de Irlanda", agregó Blair.
Uno de los líderes del movimiento, Seanna Walsh, afirmó en un comunicado enviado el 28 de julio del 2005 que “el liderazgo del IRA ordenó oficialmente el cese de la campaña armada. Todos los voluntarios recibieron órdenes de colaborar en el desarrollo de programas puramente políticos y democráticos, exclusivamente mediante medios pacíficos. Los voluntarios no deben participar, en absoluto, en otras actividades", dando fin así a la lucha armada.
Blair calificó el acontecimiento como un hecho histórico. Y no era para menos, ya que más de 3.500 personas murieron producto de los ataques de violencia realizados por el Ejército Republicano Irlandés.
Sin duda, fue una de las labores más grandes en la que contribuyó el ex Primer Ministro británico, puesto que meses después la Comisión Internacional Independiente, encargada de supervisar el desarme en Irlanda del Norte, garantizó finalmente que el IRA había completado la inutilización de todos sus arsenales.