Tony Blair, líder de la política inglesa y mundial:
Trayectoria de un estratega
Su esposa Cherie es gran responsable de que él se haya abocado a la política. Una carrera meteórica, donde todo se le comenzó dando de manera rápida. Un tal Tony Blair, un líder algo tempranero del Partido Laborista, y que al tiempo se transformó en el Primer Ministro más joven de la historia de Reino Unido.
Por Daniela Guzmán
Luego de estar a la cabeza del partido Laborista y entregarle –en líneas generales– grandes éxitos a Gran Bretaña, Tony Blair decidió dimitir a su cargo el pasado 27 de junio, siendo reemplazado por Gordon Brown, otro miembro de la camada de su partido y pieza fundamental durante su mandato en Inglaterra.
Se fue así un perro grande de la política inglesa y mundial. Un líder por sobre todas las cosas, integrante del Partido Laborista desde cuando decidió ingresar al mundo de la política.
Blair comenzó en esto a temprana edad, destacándose por su excelente habilidad en el manejo de temas sociales, preferentemente en el ámbito laboral. Construyó así una nutrida trayectoria, la que se debe más que nada a su talento.
El ex Premier inglés es abogado especialista en el área sindical, titulado de la Universidad de Oxford en 1976. Por lo mismo, no resultó extraño su ingreso –en el año 1983– al “Sindicato Obrero Izquierdista”, en Edimburgo. Fue en ese tiempo, cuando además ingresó al Parlamento, representando al Partido Laborista. Además, entre 1984 y 1987 fue portavoz de la oposición –en el poder estaban los conservadores– de los asuntos del tesoro y economía del país británico.
Su esposa Cherie –una abogada de gran influencia– es su más ferviente fanática. El apoyo que le ha dado a su esposo a lo largo de los años ha sido fundamental, tanto así que ambos llegaron al acuerdo de que uno los dos seguiría el camino político. Y Bueno, fue Tony Blair el favorecido, logrando convertirse en el líder más joven del partido Laborista a los 41 años de edad, tras la muerte de John Smith.
Su trayectoria política siguió subiendo a niveles insospechados, sobre todo cuando en el congreso anual de su partido en 1996, se acogió la política laborista propuesta por él mismo. Su plan consistía en una reforma constitucional, dando especial atención a la educación, a la sanidad pública y a un mayor acercamiento de Gran Bretaña a la Unión Europea.
La carrera política del ex Primer Ministro del Reino Unido comenzó precozmente –si se puede decir de alguna manera–, al contrario de otros integrantes de su partido. Tony Blair encarnaba el “Nuevo Laborismo”, transformándose rápidamente en un personaje potente, y en favorito para el potencial asiento de Premier, en las elecciones que estaban próximas a realizarse.
Blair posee fuertes convicciones cristianas, y al ser Inglaterra un país históricamente anglicano, influyó positivamente en que su imagen fuese aceptada y querida por buena parte de los ingleses al momento de votar. Fue así como, en las elecciones de mayo de 1997, logró derrotar –con una abrumadora mayoría de sufragios– al entonces Jefe de Gobierno, el conservador John Major. De esa manera, se convirtió en Primer Ministro del Reino Unido.
A mediados del 2007 culminó una etapa importante de su carrera, al estar al frente del partido Laborista y otorgarle grandes triunfos por tres períodos. Sin embargo, las críticas han sido incesantes. Tras su segunda victoria, en 2001, su imagen se dañó por el papel que jugó su administración en la invasión a Irak. A pesar de lo anterior, ganó las elecciones del 5 de mayo de 2005 –por tercera oportunidad– logrando así ser el militante del partido Laborista de mayor éxito, a pesar de lo que le reprochó la opinión pública por apoyar a George Bush, en la búsqueda de Osama Bin Laden.
Los analistas creen que el hecho de que Tony Blair no provenga de la clase trabajadora es un factor que ha definido sus problemas de identidad durante el desarrollo de su carrera política. Eso demuestra que sus éxitos y logros han sido frutos de su gran conocimiento en esta materia, además de su excelente desempeño estratégico en conseguir el apoyo de sus seguidores, logrando así terminar con casi 18 años de gobiernos conservadores.