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El primer ministro inglés comienza su campaña para el 2008:
Irak: la piedra en el camino

  • Gordon Brown debe actuar rápido. La cercanía con Blair,  la vinculación con Estados Unidos y con la guerra en Irak, han sido obstáculos que difícilmente pueda enfrentar. Es una tarea que debe emprender desde ya, a unos pocos días de asumir el cargo más importante de Gran Bretaña.

Por: Camila Vásquez Vidal



1La natural pregunta que se hace el mundo entero, luego de conocer al reemplazante de Tony Blair como primer ministro ingles es la misma: ¿qué pasará con las tropas británicas en Irak?

Al distinguir entre ambos personajes, las diferencias no parecen ser tan abismantes como Brown ha declarado luego de tomar el puesto que ha anhelado por más de diez años. A pesar de asumir  que "este será un nuevo gobierno con nuevas prioridades" luego de convertirse en primer ministro, muchas son las especulaciones que giran alrededor de Brown, frente a las capacidades, prioridades y cambios sobre ciertas situaciones, en especial con Irak.

En la edición del jueves 28 de junio del Diario El Mercurio, Wyn Grant, politólogo de la Universidad de Warwick, declaraba que: “Brown intentará distanciarse de Blair, pero el cambio no será fundamental. Habrá diferencias sutiles, como un menor acercamiento hacia EE.UU.” El Mercurio

Y puede que tenga razón, porque junto con el nombramiento de Brown, se ha vuelto a integrar el futuro de Irak a las propuestas inglesas. Pero al parecer nada va  cambiar. Lo único certero es la retirada de 1.600 soldados británicos dentro de pocos meses, ya que actualmente las tropas del Reino Unido forman la fuerza extranjera más importante, claro, luego de Estados Unidos. Aunque Brown no ha asegurado nada, en ningún momento se ha referido a abandonar la estrategia, ni menos limitar financieramente la estadía de las tropas inglesas en Irak.

En estos momentos, el premier británico tiene que desatarse del dolor de cabeza que le produjo a Blair y al laborismo en general, el conflicto en Irak, ya que desde el momento que supo que sería el único candidato laborista al puesto de primer ministro, ha intentado hacer las cosas bien, desligándose un poco de Blair y su gobierno, cómo no, si tiene que quitarse de encima la nube negra que dejó la invasión en Irak en la administración Blair.

Pero Brown sabe cómo jugar. Hace menos de un mes, llegó sorpresivamente a Bagdad con el objetivo de recabar información sobre lo que está sucediendo en la actualidad, además de reunirse con el primer ministro iraquí Nuri al Maliki..

Y Qué mejor momento que ese para  retractarse de lo ocurrido en el pueblo iraquí,  por medio de esta célebre frase “acepto que se han cometido errores”, que sin pensar mucho, se podría decir que no fueron muy espontáneas.

Luego,  y bajo el mismo contexto, pero refiriéndose específicamente a su compromiso en Irak, Brown continuó diciendo: “Seguiremos con nuestras obligaciones con la población iraquí. Estas obligaciones que son parte de la resolución de la ONU y apoyan a una democracia".  El Porvenir

Sus dichos cargados de positivismo y nuevos aires llaman la atención, luego de haber estado de acuerdo con la guerra y con el inicio de lo que fue una mala dedición. Ahora, su preocupación  pareciera estar dirigida hacia la reconciliación política con el país, en su desarrollo económico, y con un esfuerzo por ganarse los corazones y las mentes contra Al Qaeda.

Pero es muy complejo creer en sus palabras, luego que el año pasado haya prometido millonarias sumas para la reconstrucción de Irak, sin poder cumplir.

2A estas alturas, el laborismo está dañado, su imagen se comenzó a destruir con la invasión. Peor aún, varios miembros del partido desecharon la idea. Por esta misma razón,  se espera que la campaña que emprenda Gordon Brown, acerque a los votantes a confiar en esta nueva política implantada por el laborista, la que promete, sobre todo, una lejanía con Estados Unidos.

rincipalmente,  porque esto es lo que ha ayudado a tomar ciertas decisiones que han terminado siendo una piedra en el camino.
Una de las especulaciones que giran en torno a la relación entre Brown con George W. Bush, es la poca conexión extraparlamentaria entre ambos, que a diferencia de Tony Blair,  se caracterizaba por una simpatía y amistad que los hacía poseedores de una envidiable relación diplomática. Pero esto no significa, en ningún sentido, un cese definitivo en la relación de ambos países, si no que un poco menos de confianza, si así podría llamársele.  

Pero en la Casa Blanca, parece que no existe gran preocupación respecto a las políticas de ambas localidades debido al cambio de ministro. Al contrario, la Secretaria de Estado del país norteamericano, Condoleezza Rice, declaró  unos pocos días antes del cambio, que entre Washington y Londres no se modificaría su cercanía, además de agregar que “Gran Bretaña y Estados Unidos siempre serán amigos, y sé que trabajaremos muy, muy bien con Gordon Brown cuando sea primer ministro”. Terra

Está claro que entre Estados Unidos y Gran Bretaña existe una unión clave que los hace estar conectados y siempre atentos a las decisiones que se tomen respecto a situaciones controvertidas, ya que en palabras de la misma Condoleezza, Bush siempre escuchó a Blair para tomar decisiones importantes y que para el estadounidense era muy elemental escucharlo, además de contar con su opinión.

En la actualidad, la importancia que produjo el nexo entre ambos ejes, posicionó a  Estados Unidos como el país más importante para la política exterior británica.  Por lo que desligarse de Bush y todo aquello  que implique cada uno de sus movimientos, resultaría muy complejo.

A Gordon todavía le queda un largo camino para las elecciones del 2008. El público votante no conoce aún a Gordon Brown, su estrategia política, su vida y trayectoria. Las encuestas de opinión dejan ver la gran baja del laborismo, lo que le hace un poco más complejo la llegada al poder. Y a pesar que la oposición dio su consentimiento al derrocamiento de Saddam Hussein, no justifica ni la invasión, ni menos la guerra, un punto a favor de los conservadores, que no deja de ser importante.

Por esta razón es que  los primeros meses de su mandato son fundamentales y decisivos. Debe hacer lo posible por reinventase, además de resolver pronto el tema de las tropas y el desastre que han generado en esa localidad. Tiene que actuar rápido, terminando con esa actitud confrontacional y bélica, para lograr obtener resultados que puedan ser vistos por la ciudadanía y por ende, aprobados por todos.

3Es un juego en el que las piezas ya se están moviendo a la velocidad de la luz, una tarea que involucra varias aristas que aún, ni siquiera se creen posibles. Las promesas están en la boca del actual primer ministro, sus reacciones están en la mira desde este momento, pero si no ocupa todos los recursos posibles para sacarse de encima las malas influencias, decisiones y errores del pasado, su sueño se verá reducido sólo a los dos años que le cedió Tony Blair.