El libertador del Banco Inglés
Gordon Brown, actual primer ministro de Inglaterra, llega hasta su puesto con una gran trayectoria. Desde 1997 que lideraba el ministerio de Hacienda, no es nuevo en política y ya se le atribuyen logros importantes. Sabe por experiencia tomar decisiones; es padre de la independencia del Banco Central de Inglaterra. Apostó por eso, y lo logró.
Por: Paulina Bravo
Sin grandes quejas y con más logros que fracasos, terminó su labor con méritios e incluso se dice que variosde los logros de Blair fueron gracias a él. Cuando la economía es bien manejada se siente. Es así como se ganó con hechos o números, el puesto de primer ministro. Claramente, su trabajo con Banco Central de Inglaterra fue una variable que le favoreció.
La relación entre Gordon Brown y el Banco británico fueron claves en el progreso económico de Reino Unido. A pesar de la tendencia izquierdista de Brown, y contrario a lo que se pudo haber pensado de su política económica, los fondos del Reino Unido crecieron. A escasos momentos de asumir como ministro sorprendió. La rápida independencia entregada al Banco de Inglaterra, fue parte de sus primeros y bruscos movimientos.
Y cuando sólo llevaba cuatro días como titular de Hacienda ordenó el aumento de los tipos de interés en 0,25 puntos. Después de eso, dio un paso al lado para sederle espacio a la misma institución que había estado en manos del gobierno, durante 300 años. Desde ese momento las cifras subieron, y la mirada bancaria miró con buenos ojos a Brown.
Como señala la página web el mundo, “la presión inflacionista fue el principal argumento esgrimido ayer por Brown para justificar el aumento de los tipos de interés del 6 al 6,25%, un movimiento que el Banco de Inglaterra reclamaba desde hace meses”. Es así como Gordon Brown trenzaba lazos cada vez más firmes con el Banco nacional.
Manos a la obra
El Banco de Inglaterra, primero en ser central, fue creado en 1697, nacionalizado en 1946, e independizado en 1997 por obra de Hacienda.
Aunque las medidas eran drásticas y Brown hacía historia, eso no impidió que se atreviera a innovar e incluso contradecir al primer ministro, como cuando se negó a integrar a Reino Unido al euro.
“No me acobardaré ante las duras decisiones para lograr la estabilidad que requiere el crecimiento a largo plazo”, declaró Brown en ese momento, y agregó que, “debemos romper con el corto plazo y la inestabilidad que han caracterizado a la economía británica, no sólo en fechas recientes sino en la mayor parte del siglo”.
Cuando Gordon Brown tomó las riendas en el area económica, el cambio de timón fue momentáneo. Y el giro fue efectivo. Cuando dejó el Ministerio los avances estaban a la vista, y los contrastes entre 1997 y el 2007, también.
El Banco y Brown
Desde que Gordon Brown le sedió la independencia al Banco Central, la armonía se incrementó en las relaciones.
La confianza que entregaba el entonces Ministro de Hacienda a la entidad, pavimentó un camino que estaría caracterizado por la cooperación. Fue así como esta política económica, bastante osada, marcó desde el comienzo el buen clima. Los tipos de interés y el precio del dinero pasaron a manos del Banco.
Tareas que antes eran realizadas por Hacienda, ahora serían decididas por el organismo. Sin duda esas atribuiciones fueron bien recibidas, y es que dar más poder al poder es algo que nunca parece desagradar.
Es así como vemos que según el sitio web de la embajada inglesa, el Banco ha tenido el monopolio de la emisión de billetes en Inglaterra y Gales desde principios del siglo XX. Sin embargo, la tarea de fijar intereses oficiales del Reino Unido, sólo la realiza desde 1997.
El Banco Central y Hacienda sembraron conexiones. La retroalimentación y el “feed back” son elementos necesarios que se nutren positivamente con una buena comunicación de parte de ambos sectores. De esa fórmula surje un impulso de crecimiento, iniaciativa y desarrollo óptimo.
En otro aspecto podemos decir que las elecciones acerca de tipos de interés, corresponden a la Comisión de Políticas Monetarias del Banco. Es ésta la que tiene que decidir el tipo de interés apto para palpar un fin relativo a la inflación global, mientras el Canciller del Exchequer o Ministro de Economía, delimita los objetivos de dicha inflación. El trabajo es en conjunto.
Es así como el Banco de Inglaterra planifica sus pasos a través de transacciones en el mercado financiero. Según el medio integrado anteriormente, éste marca el tipo de interés sobre los créditos entregados por esta entidad a bancos y a otras instituciones financieras. De esa forma el Banco de Inglaterra tiene fuertes vínculos con los mercados financieros y las instituciones. Este estrecho contacto informa gran parte de su trabajo, incluido su papel en materia de estabilidad financiera y la recopilación y publicación de estadísticas monetarias y bancarias”.
Como hilo conductor de la escena financiera británica, esta entidad tiene el deber de impulsar y conservar el equilibrio monetario y financiero como un aporte a una economía saludable. El papel de dicha entidad es de suma importancia en la conducción y ritmo de la economía de Inglaterra. Y es por su primordial relevancia que Gordon Brown, como Ministro de Hacienda, procuró mantener una correcta conducción en la materia bancaria nacional.