Gordon Brown encabeza el Partido Laborista:
Cambio en el equipo
Los ingleses han sido testigos de otro triunfo por parte del Partido Laborista, ya que nuevamente es un miembro de esta coalición el que se encargará de dirigir al país. Lo paradójico de esto es que pese a ser sujetos que van por la misma franja socialita demócrata, su forma de hacer y actuar los enmarca como seres totalmente distintos que poco tienen en común.
Bárbara Santander Guerra
Fueron los años, la perseverancia y paciencia, los que permitieron que Gordon Brown pudiera posicionarse en uno de los puestos que por tanto tiempo anhelo.
Pese a presentar aquellas virtudes, no está claro cuales de estas, permitieron que en la actualidad sea catalogado como un ser exitoso.
Al parecer es la paciencia y el trabajo minucioso, los responsables de generar buenos frutos. Y bien sabe de eso Gordon Brown, quien espero alrededor de diez años para volver a las pistas de combate. Fue en el año 1994, cuando Brown disputaba la presidencia del Partido Laborista, la que finalmente fue ganada por Tony Blair.
Un partido vitalicio
Es verdad que se genera una disputa hace diez años para obtener el preciado poder, pero ¿qué tiene este partido que lo hace tan importante?
Para conocer un poco más de esta coalición que ha permitido el orden de Inglaterra, hay que tener claro que esta lleva bastante tiempo una lucha con los liberales. Recién en 1900, deciden formarse persiguiendo un objetivo en común que es representar a los trabajadores. Su base la conforman principalmente socialistas quienes buscan que las personas sean escuchadas y en base a eso ejercer el dominio.
Pasaron alrededor de veinte años para que este grupo tuviera una cara visible en el poder, ya que es en 1924 cuando Ramsay MacDonald obtuvo el titulo de Primer Ministro y luego debido a su buena gestión realizó un segundo periodo como gobernador.
Al parecer esto no fue una buena idea, ya que justo este periodo ocurrió el derrumbe de Wall Street, que afectó a todo el mundo e Inglaterra no estuvo exenta de esto. Es por eso que los laboristas comenzaron a vestirse de luto. No se pudieron llevar bien las gestiones, ya que todo se les escapo de las manos, debido a que la crisis económica ocurrida en Estados Unidos era muy difícil de frenar.
Pero no todo ha sido oscuro para estos socialistas de Inglaterra, que tienen gran poder en el país. A medida que transcurren los años van consiguiendo más adeptos y todo se debe al objetivo que persiguen: representar a la clase trabajadora.
Hace diez años el partido realizó una de las jugadas más arriesgadas, poner al mando a Tony Blair, el peligro se debe que nunca los laboristas habían apostado por una carta tan joven. Pero fueron los discursos y las acciones, las que cautivaron a la coalición y es por esto que lo pusieron a la cabeza del partido.
Este carisma permitió que Gordon Brown dejara el camino libre a Blair, ya que ambos hace diez años tuvieron que realizar un pacto, en donde a Brown debía preocuparse sobre la política económica del partido. Tarea que desempeñó con honores, ya que mientras ejercía en la cartera de Finanzas, la economía del país marchaba de maravillas, teniendo una inflación de tan sólo un 2,5%.
Tarde, pero llega
El logro obtenido por Gordon Brown, fue valorado por los miembros del Partido Laborista puesto que el 17 de mayo de este año, los resultados obtenidos por el escocés develaban que existía un fuerte apoyo y confianza, para que ejerciera como líder de la coalición. Tuvo un gran respaldo, ya que de un total de 353 miembros que conforman el consejo del partido, 308 votaron por él. En esta oportunidad su rival fue John McDonnell, que obtuvo tan sólo 28 votos.
La ceremonia se llevó a cabo el 24 de junio en Manchester, en donde fue acogido por el congreso, en medio de su discurso promete realizar cambios progresivos en relación como se mueve la actual Inglaterra. Se comienza a hablar de dominar un país, según la política interna de Inglaterra una vez que el partido oficial del gobierno elige al presidente de la colisión, este de manera automática toma la sucesión de Primer Ministro.
Al adquirir el título de presidente del partido, Gordon Brown comienza a tener un papel fundamental en Inglaterra y sobretodo en el laborismo en el que se espera fortalecer áreas como la educación, vivienda y la sanidad. Esta es una política muy distinta a lo que estaban acostumbrados los ingleses con Tony Blair, debido a que los pensamientos del nuevo presidente del Partido Laborista tienen como base los valores, siendo un personaje alejado del acoso mediático y de hechos fraudulentos.
Medidas progresivas
Si se realiza un análisis de los cambios que se esperan en la agenda política del país, destacan los que tienen relación con la familia y el trabajo. Ya que en su discurso planteo su interés por realizar un balance entre ambos, que van desde ofrecer mayores oportunidades a los jóvenes por medio de la educación.
En cuanto a la familia se espera que estas tengan una mayor participación, puesto que pretende que cada ciudadano inglés posea su hogar propio, para que estos habiten en él ó sea su fuente de ingreso a través del arriendo.
Existe una gran preocupación por todos los hechos sociales que afecta a Inglaterra, ya que tiene claro que en cuanto a lo económico este país se mantiene estable debido a la buena gestión que realizó durante los diez años que fue ministro de Finanzas. Con lo que respecta a los cambios sociales, quiere implementar un fuerte combate contra drogas y sucesos sociales, enmarcando esto como una de las bases del llamado “cambio progresivo”
Sin lugar a dudas, el laborismo que plantea Gordon Brown se enfoca principalmente a un aspecto más familiar, algo que se acerca mucho al pérfil que ha señalado la prensa. Se ha dicho que no es un ser tan carismático como Tony Blair, pero si es un personaje bastante ordenado, lleno de valores y que tiene objetivos claros que pretende cumplir a través de un corto plazo. Cabe recordar que su propósito es “crear y rápido”
Si bien se señaló que su agenda sólo estaba enfocada al tema familiar y educación. También existe cabida a todo lo que respecta a política exterior, frente a esto señaló “en los próximos años se reflejará la verdad que para aislar y derrotar el terrorismo extremista se necesita más que la fuerza militar”. Discurso que al parecer llegó a los oídos de Al Qaeda, ya que quisieron demostrar o bien dejaron reflejado que tratar el terrorismo no resulta una tarea fácil. Luego de los ataque fallidos en Londres, con coches bombas.
No sólo este hecho ha sido blanco de disputa sino que la posición que pretende tomar el país con su política exterior. Hay que recordar que Gran Bretaña hoy en día está realizando misiones en zonas como Irak y Afganistán. Según señaló en su discurso al momento de asumir, el gobierno inglés "cumplirá con sus compromisos internacionales y tomará al vez decisiones difíciles para asegurar a largo plazo la defensa y seguridad de nuestro país".
En cuanto a la postura que plantea frente al problema de Medio Oriente, considera que lo mejor sería realizar una solución de dos naciones en donde exista protección tanto para los israelitas y defender el derecho de los palestinos por obtener un Estado.
Con este panorama, se puede percibir un político totalmente distinto a su sucesor, pero que aún no resulta creíble para las masas, en cuanto a las medidas que espera implementar. Ya que según un sondeo realizado por The Observer, un 61% de británicos no cree que los cambios que desea efectuar sean tan progresistas y rupturitas.
Hay que entender la posición de los ingleses y sólo darles tiempo para que puedan descubrir que este personaje no sólo se queda en promesas y lleva sus deseos a hechos concretos. Esto bien lo sabe la economía de Inglaterra que durante mucho tiempo se posicionó manteniendo un equilibrio, lo que resulta muy favorable puesto que no se vivieron crisis como en la década de los setenta y todo gracias a la buena gestión realizada por Gordon Brown.