Haití

La Comunidad del Caribe y su rol en Haití:

Buscando un mejor porvenir

Pablo Zamorano



Desde el 4 de febrero del 2004 que Haití vive una situación complicada, de absoluto caos interno y de graves desordenes populares. Las causas son diversas y existen muchas explicaciones al respecto. Lo que sí se sabe con exactitud es que la pobreza, y quizás hasta sus orígenes negros han marginado a esta sociedad caribeña.

1Es que aquel día en donde fue destituido y  luego expulsado el otrora presidente Jean-Bertrand Aristide, demostró los años de división interna y los graves problemas que afrontaba un gobierno, que para algunos promovía la democracia, mientras que para otro sector de la población era visto como un germen de corrupción y tiranía.

Ahora existen diversos organismos internacionales, que si bien no son culpables de esto, algo de responsabilidad tienen ya sea por lo sucedió o por el porvenir de esta nación. Entre ellos el más importante es la Comunidad del Caribe, CARICOM.

Esta organización fundada en 1973 es la que agrupa a diversas naciones de la zona de Centroamérica . Un conjunto de países que desde hace mucho tiempo luchan por bajar los índices de pobreza que los azotan y que tiene a su población siempre en conflictos internos e intentando emigrar a los Estados Unidos.

Los países que integran esta organización son: Antigua y Barbuda, Bahamas, Guyana, Barbados, Haití, Belice, Granada, Jamaica, Montserrat, Santa Lucía, San Surinam, Cristóbal y Nieves, Dominica, Trinidad y Tobago, además de San vicente y las granadinas.

Es  precisamente en estas naciones que  CARICOM señala como sus objetivos principales el “mejorar estándares desarrollo económico y convergencia acelerados, coordinados y sostenidos; extensión de las relaciones comerciales y económicas con los terceros estados...” entre otros tantos relacionados siempre con la ayuda a los más desposeídos.

2En cierta forma, esto se cumple en varios países. Incluso en Estados que no pertenecen a él. Un ejemplo de ello es el rol que ha jugado éste organismo en la lucha por el bloqueo económico sufrido por Cuba  implantado por Norteamérica. También sus constantes conversaciones por Tratados de Libre Comercio entre sus naciones y sus diferentes planes de acción, en conjunto con la Organización de Naciones Unidas, para resolver conflictos de violencia o miseria en el caribe.

El problema que posee para poder actuar es que necesita de la ayuda del resto de los países. Y en el caso de Haití este auxilio se dificulta. Las razones de esto se explican por  las cruentas luchas internas dentro de la población, que durante el 2003 en adelante se hicieron insostenible para cualquier actor mundial intentar intervenir.

Esa fue una de las principales razones que esgrimió la Organización de naciones Unidas, para intervenir militarmente en Haití.  Por lo que buscó también por vía armada reestablecer el orden y dar facilidades para reestablecer la democracia en esta isla caribeña.

CARICOM, durante el 2004 decidió trabajar de lejos. Y es que intentar realizar ayudas sociales y económicas, en un país que no poseía las garantías necesarias para ello parece algo difícil. Pero era imperante.

Previo a esto, la Comunidad del Caribe presentó en enero del 2004, en Kingston, Jamaica, un conjunto de acciones para intentar combatir este caos reinante en la isla.  El documento establecía como principales objetivos:

• Cumplimiento de las resoluciones pertinentes de la OEA
• Necesidad de negociar normas para las manifestaciones.
•Liberación de los detenidos.
• Desarme de las pandillas armadas.
• Establecimiento de un consejo asesor de base amplia.
• Designación de un nuevo gobierno mediante el nombramiento de un Primer Ministro, independiente que goce de la confianza del público.
• Implementación de la Carta sobre Sociedad Civil, de la CARICOM.

La idea de estos puntos era lograr dar a la comunidad, la seguridad  necesaria para que existiera un nuevo gobierno creíble, que gozara de toda la venia general del pueblo haitiano. Otro punto de lucha era conseguir que grupos armados, que finalmente provocaron este desorden político, pudiesen dejar trabajar en post del logro de estos objetivos planteados por CARICOM.

A este plan siguió el de la Organización de Estados Americanos (OEA) y algunas ONG, que apoyaron irrestrictamente todos estos puntos. A los que se sumó un plan de paz que intentó por medio de fuerzas militares reestablecer en parte el orden y la seguridad de una población, de las cuales ya nos referimos en parte.

La labor de la OEA fue buscar y dar mayores posibilidades de ayuda por parte de las comunidades internacionales, garantizando su seguridad y la de los haitianos. “Reconociendo que la violencia y las pandillas armadas constituyen un gran obstáculo a la gobernabilidad y el progreso hacia una solución pacífica, negociada, democrática y constitucional a la crisis política en Haití”, señaló uno de los informes entregados por el consejo permanente de esta entidad.

Esos fueron los inicios de la ayuda multinacional que comenzaría a recibir Haití.
De ahí en adelante, la idea era poder restablecer los vínculos económicos que permitiesen escapar de la pobreza que caló tan hondo en este pueblo caribeño.

El mismo CARICOM cortó circuitos in situ con Haití y no fue fácil volver a reestablecer las relaciones perdidas durante el último tiempo. Esto debido a que consideró que el gobierno de Jean-Bertrand Aristide durante su último periodo fue déspota. Por lo que se quitó el nombramiento como país permanente de esta entidad caribeña.

Pasado unos meses del estadillo de la crisis, La Comunidad del Caribe realizó  una reunión, la cual se realizó en la ciudad española de Granada por mandatarios pertenecientes a CARICOM, en julio del 2004, con la idea de discutir la reincorporación de Haití a esta comunidad. La cual sólo se logró de forma definitiva el 6 de junio de 2006.

Es decir, demoraron más de dos años en reestablecer relaciones formales con un país que lo necesitaba. Ya lo decía el ex secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, quien señaló que "Haití no quiere simplemente ayuda, Haití quiere y necesita comercio -- comercio que ayude a crear empleos, inversión que ayude a crear empleos”.
Por esto es criticable la demora de casi dos años para reestablecer relaciones internacionales. Porque si bien CARICOM jamás quitó la ayuda social, el aporte financiero pudo mermar en parte mejoras económicas y mayor trabajo en la región.

Hoy los objetivos planteados hace un par de años se están cumpliendo. Las fuerzas del CARICOM siguen centrándose en el tema del orden. Claro que con algunas ayudas más concretas, es el caso del entrenamiento a la Policía Nacional Haitiana, en busca de seguir mejorando el orden de la región.

También existe una silenciosa lucha por conseguir que el orden de la región se realice de acuerdo a los cánones que la OEA y Norteamérica han establecido y apoyado durante los últimos años. Esto a raíz de la posibilidad de que se tome por parte de este país centroamericano  el modelo económico presentado por Hugo Chávez el 12 de marzo de este año y que tuvo una buena acogida por parte de los pobladores de esta isla. Aunque alejarse de la ONU y Norteamérica por el momento no parece conveniente ni a la comunidad del caribe, ni a Haití.