África

El SIDA en África:  

Un enemigo silencioso

Por Bárbara Santander Guerra



           
1            A medida que transcurran los años, el continente negro se irá convirtiendo en un gran orfanato al aire libre, en donde los pequeños deambularán por los desolados parajes que alguna vez pertenecieron a una comunidad.

            Sin darse cuenta ellos continuarán con la cadena que comenzaron sus padres, posiblemente a más temprana edad. Quizás su alma de niño, perciba que en el lugar que les tocó vivir, existe algo que terminó con la vida de sus progenitores.  Ese enemigo silencioso se llama SIDA, el cual ha permanecido en el territorio por más de 21 años.

             En este periodo, las cifras sobre el fenómeno aumentan y por ende  el panorama se pone desolador, porque según los datos entregados por ONUSIDA “se estima que actualmente viven con el VIH alrededor de 39,5 millones de personas. En 2006 se produjeron 4,3 millones de nuevas infecciones, de las cuales 2,8 millones (65%) correspondieron a África subsahariana”.

            Las personas más afectadas provienen de los países ubicados  al sur del continente, los cuales han sido considerados como zonas rojas, ya que más del 25% de la población que habita allí, es portador del VIH. Un ejemplo de esto son las estimaciones planteadas  por el gobierno de una de las naciones, Zimbabwe, en donde las expectativas de vida se redujeron a los 23 años.

            Si el panorama es tan deplorable nace la interrogante, ¿qué están esperando las autoridades para frenar esta cadena de muertes? Porque si comienza a crecer el número de personas que llevan este virus, se podría pensar que África estaría desapareciendo como continente.

            Una idea algo descabellada, pero si no existe un freno que termine con esta masacre, esta idea alocada podría resultar cierta.
           
            El proceso para controlar esta especie de plaga ha comenzado, expertos de otros países han llegado a estudiar y hacer frente a esta situación. Es el caso del doctor Mohamed Alí y del profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, John Cleland, quienes durante los años 1993 y 2001, estudiaron los cambios en la conducta sexual de 132.800 mujeres, para demostrar que una mejora en la educación sexual de estas personas permitiría reducir los índices de SIDA.

             Entre los datos que aportaron estos científicos fue que la abstinencia sexual cambió muy poco durante los años que duró su investigación, pero “determinaron que el uso de condones más que se triplicó, de un 5,3% a un 18,8%”. Un hecho que resulta alentador, ya que la protección en una relación sexual resulta primordial a la hora de prevenir este virus. Un dato curioso que resalta de este estudio, es como la comunidad africana afronta el uso del condón.  El informe planteó que si a los habitantes del “continente negro” se les señala que este preservativo se utiliza para prevenir embarazos genera mucho más conciencia en ellos, que si se asocia su utilización como método de prevención del SIDA.

            Con esta reacción queda demostrado el nivel de ignorancia acerca de la vida sexual en África, algo que lamentablemente resulta deprimente. Sólo basta ver las cifras que muestran cómo centenares de inocentes se infectan día a día.

            El nivel más alto de infección de VIH lo tienen mujeres y niños el mismo informe plantea que el 57% de la población infectada son mujeres y el 75% muchachas adolescentes.

            Y es  todo se produce mediante una cadena, en que la madre es contagiada producto de la promiscuidad que tiene su marido. Esto hace que la mujer infectada, tras dar leche a sus hijos les traspase el virus. Lo que va provocando cifras elevadas de infecciones, según un estudio realizado en el año 2004, en ciudades como “Kenya y Mali, hay 45 mujeres infectadas por cada 10 hombres”.

1            Como había señalado no sólo las mujeres son las más afectadas, sino que los niños, los cuales han ido aumentando progresivamente, porque durante el 2001 “se pasó de 9,6 menores infectados a 12,1 millones”. Algo que termina con la esperanza de progreso en estos países pobres, ya que el futuro de la nación está muriendo injustamente.
           
            Frente a estas cifras se podría pensar que la iniciativa del condón, sería una solución efectiva sólo en una determinada etapa del proceso, como una manera de prevención. Pese a ser una forma de evitar el contagio en los países africanos, el condón no es bien visto por algunas culturas, ya que la sociedad es machista y consideran a las mujeres que prefieren utilizarlo como “muchachas de mala fama”.

            En Zambia, por ejemplo, se realizó una campaña que motivaba la abstinencia sexual, puesto que el uso del condón era símbolo de promiscuidad y de inmoralidad.  Si esta manera de prevenir no funciona, debería comenzar un ataque por la educación sexual y demostrarle con datos, lo daños que conlleva esta irresponsabilidad.

            Lamentablemente las campañas de las distintas naciones no han resultado efectivas. Y es que su enfoque es un tanto absurdo. Algunos países han intentado comprar medicamentos, que poseen precios elevados. Por ende la ayuda queda un tanto estancada.

            Y es que son muy pocas personas reciben la ayuda necesaria. Así lo señala el director de ONUSIDA, Paul de Lay “sólo el siete por ciento de los portadores del virus en los países pobres tiene acceso a los medicamentos antirretrovirales que se usan para tratar a los infectados”.

Algunas soluciones

            Con esta realidad, pareciera que mucho no se puede hacer. Pero se cae en un error, existen otras vías para conseguir tratamientos más baratos. El continente no puede costear en su totalidad los tratamientos, puesto que gastan alrededor de 300 millones de dólares al año para combatir la enfermedad, algo que claramente no es suficiente.

            Es por esto que diversas autoridades han ideados planes para lidiar con el virus, un ejemplo es lo que realizó el presidente George W. Bush, el cual ideo plan para África y el Caribe,  consistente en  la realización de clínicas que ofrezcan medicamentos antirretrovirales y además educación sobre la prevención del SIDA. En el caso de las haciendas o lugares alejados, que existan enfermeras encargadas de diagnosticar y hablar sobre la enfermedad.

            La iniciativa el gobierno norteamericano busca “prevenir 7 millones de nuevos contagios”…”Cuidar a 10 millones de personas contagiadas con el VIH/SIDA y a los huérfanos del SIDA”. Es más, el presidente George W. Bush, durante el año 2003 estipuló un acuerdo que establece “respaldo a la lucha contra el SIDA en África y el Caribe con la firma de un plan de US$15.000 “.

            No sólo esta ha sido la ayuda que le han querido brindar a África, puesto que la compañía farmacéutica Roche, durante el verano del año pasado, también demostró interés en apoyar a los desahuciados del continente negro.

            A esto se suma la entrega de conocimientos técnicos a los médicos de la zona, para que de esta manera se puedan producir medicamentos genéricos, que según señalan: “Tendrá como modelo el proceso de fabricación del Saquinavir el inhibidor de la proteasa del VIH que La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda como tratamiento de segunda línea en entornos de recursos limitados”.

            Este no es el único laboratorio que ha querido combatir a este enemigo silencioso, ya que Abbott, se comprometió a vender el medicamento conocido como 'Kaletra', el cual estaría en África disponible a 500 dólares anuales, aproximadamente 260 mil pesos. La ventaja de esta medicina es que no necesita ser refrigerada y por ende puede ser distribuido perfectamente en África. Además destacó la compañía que  el precio está por debajo de cualquier genérico, con una reducción de “un 55% menos que el precio promedio actual”.

            Al parecer las ganas de ayudar existen, sólo hace falta que todos se pongan de acuerdo para que en unos años más no recordemos a África como el continente extinto, por culpa de malas acciones gubernamentales que no privilegiaron factores primordiales para sacar adelante a una región.

            Implementar una mejora en educación y en cultura, podrían ser los primeros pasos para que no comiencen a multiplicarse los orfanatos al aire libre. Y de esta manera el 1 de diciembre sea conmemorado como el día en que lograron ganar la guerra a este enemigo silencioso.