Países ricos, sociedades pobres:
La verdad del África Negra
Hablar sobre lo que sucede en Latinoamérica, Europa u otros países, y los que están constantemente haciendo noticias ya sea por su economía o los altos índices de delincuencia, comienza a tornarse repetitivo y casi ególatra. El mundo es amplio. Si miramos más allá de lo que queremos ver y pensamos en que a principios del siglo XXI todavía existen grupos étnicos sin educación ni protección gubernamental, da pie para que se pueda escribir sobre lo que sucede con nuestros pares que viven en situaciones precarias y sin la atención que realmente se merecen, digo se merecen por que son personas humanas como cualquiera de nosotros.
Yasna Valenzuela
África, es un territorio del cual sólo nos referimos para criticar su pobreza, su tardado desarrollo, la inexistencia de tecnologías y muchas otras carencias que se hacen cada vez más latente.
Pero no podemos fijar a todos los países en un mismo saco. Es así como, hay naciones que con el tiempo han experimentado un desarrollo exitoso y una evolución social impensada.
Este continente está compuesto de 53 países, siendo todos miembros de la Unión Africana, a excepción de Marruecos.
Hay que tener en cuenta, que este apartado lugar del mundo, llama gran atención debido a los interesantes y abundantes recursos naturales que posee. Un ejemplo claro es la República Sudafricana. Un país, que se vio sometido a un sistema de Gobierno racista, el “apartheid”, hasta principios de la década de los noventa, es la gran potencia económica y militar del continente africano. El apartheid, fue “una política de segregación de la mayoría raza negra desde los tiempos del dominio británico. Sin embargo, tras la independencia, el sistema racista se endureció y la población blanca acaparó la riqueza y el poder privando a negros, indios y mestizos de todos los derechos. La lucha por la democracia fue encabezada por el Congreso Nacional Africano, liderado por Nelson Mandela, así como por otras organizaciones, al tiempo que Sudáfrica se veía sometida a un boicot internacional. Finalmente, en la década de los noventa, la democracia fue restaurada en Sudáfrica. Nelson Mandela, el líder de la oposición negra, fue elegido primer presidente democrático de la República”1.
“La República Sudafricana cuenta con importantes recursos industriales, energéticos, agrícolas y ganaderos, pero es la producción de oro, uranio y diamantes la que constituye la base de su próspera economía. La población del área es mayoritariamente de raza negra, pero existe una importante minoría blanca, sobre todo en Sudáfrica y Namibia, que detenta el poder económico y, hasta la supresión del apartheid, también el político”2.
Sin embargo, en África nace una gran dicotomía, que todos conocemos pero cerramos los ojos para no enfrentarnos a esa realidad que existe, está ahí y pide a gritos que se les ayude. Las sociedades son la que se beneficia con todo lo bueno que puede obtener una nación y a la vez también son víctimas de los errores que cometen estas.
Este es un continente demasiado extenso, por lo que se necesitaría de mucho tiempo y demasiada tinta para lograr contar todo lo que quisiera. En consecuencia, el África Subsahariana o África Negra es un tema del cual hablaré en esta oportunidad.
Una realidad “increíble”
Es conocido por todos que el África Negra es el sub-continente más pobre de la tierra, con una población mayoritariamente sumergida en una pobreza absoluta. “Actualmente se aproxima que deben existir 304 millones de pobres”3. Aclaro, que se entienda la palabra pobre, como la situación de seres humanos cuyos ingresos no les permiten pagar una dieta adecuada, ni menos poder satisfacer otras necesidades distintas a las alimentarias.
Casi la mayoría de los estudiosos frente a este tema, afirman que la pobreza de África Negra se relaciona en su totalidad con la explosión demográfica que presenta. Por ejemplo, “el Informe anual 1994, del Banco Mundial explica el carácter desalentador del crecimiento económico de África Negra por su elevada tasa de crecimiento de la población”4. Esta es de una 3,3% aproximadamente.
A pesar de la cifras, la realidad se preocupa de mostrarnos de que no existe relación directa entre densidad de la población y nivel de vida. Así, otro ejemplo aclaratorio sería Alemania y Burundi. “Dos países que pertenecen a los países de alta densidad (200 o más habitantes por km2), pero mientras Alemania es uno de los territorios más ricos del mundo, con un PIB per cápita de $23.650, Burundi sigue formando parte de los países más pobres del mundo con un PIB per cápita de $210”5. Enconclusión, el desarrollo no va de la mano a una disminución de la población, sino que parecería más apropiado igualar los recursos para poder poner en marcha un sistema con oportunidades para la sociedad.
¿Salud y educación?
“La salud es otro indicador importante de la realidad socio-económica del mundo negro-africano actual. El Informe sobre el desarrollo mundial 1993 del Banco Mundial nos ofrece los siguientes datos sobre la infraestructura sanitaria en África Negra: un promedio de 0,12 médicos por cada 1.000 habitantes entre los años 1988-1992; de 5,1 enfermeros y de 1,4 camas de hospital”6.
Con estas cifras, se puede deducir que la situación en “el Tercer Mundo” es preocupante y denigrante. La pobreza, sin lugar a dudas, es el principal obstáculo para el desarrollo y el cambio, así como la responsable de la mayor parte de las muertes por causas evitables.
La situación de pobreza de muchos países de África se traduce en altas tasas de mortalidad materna e infantil. La salud de la mujer se encuentra claramente en riesgo cuando tiene poco dinero y no dispone de medicamentos ni de acceso a servicios de prevención y tratamiento. “El SIDA aún sigue causando estragos entre la población africana, y con especial crudeza entre las mujeres, muchas de las cuales han sido contagiadas a causa de las violaciones. Se calcula que el 74% de las personas afectadas por el VIH en el África subsahariana son mujeres”7.
Como han mostrado los diferentes reportajes sobre las culturas de este continente, la mutilación genital femenina continúa poniendo la salud de las mujeres en riesgo, además de considerarse por variadas organizaciones, como un atentado a los derechos de la persona. En la Web Umoya salamanca, un
articulo sobre la situación del África negra cuenta que, se estima que entre 80 y 100 millones de mujeres sufren en la actualidad esta mutilación, en 28 de los 53 países africanos.
En tema de educación, se debe tener en cuenta que un gran porcentaje de la población negro-africana es analfabeta. Esto deja en claro, el nivel de despreocupación e inhumana realidad. A pesar de los grandes avances tecnológicos y culturales que se han desarrollado con el tiempo, siguen existiendo grupos de personas excluidas del mundo de la lectura y la escritura. Con esto, la mente de la mujer negra, da por hecho que la cultura y educación no es para ellas.
Hay mucho más que investigar y contar sobre esta alejada, pero existente realidad. Es probable que nos asombremos de dicha forma de vida, pero pensemos que el África Negra puede ser la exageración del subdesarrollo latino o de otros países, los cuales no son llamativos a simple vista.
Esta sociedad explica y reafirma el inminente abuso de la ignorancia y falta de recurso que poseen seres humanos que son tan o más importantes en la historia. Las difíciles situaciones por las que han debido pasar, dejan un sello en este continente, definiéndolo como uno de los más ricos, pero a la vez más pobres.
Es necesario crear conciencia frente a este fenómeno, debido que es un derecho y deber, solidarizar en el desarrollo del mundo, que no sólo beneficiara al desposeído sino también al privilegiado.