Organización terrorista islámica
Al límite
Entre los musulmanes, fieles seguidores del Islam, hay algunos convencidos de que para expandir la ideología deben realizar una guerra santa. Y a pesar de los costos que ésta desata, las palabras del Corán son irrefutables. Distintos movimientos armados luchan por expandir e interpretar, el contenido del texto sagrado. De esa tarea, surge Al Qaeda, movimiento fundamentalista que ha prolongado sus redes más allá de su cuna: Medio Oriente.
Por Paulina Bravo
Aunque Al Qaeda no tiene una fecha específica de creación, se cree que surge tras la retirada soviética de Afganistán, en 1988. Es ahí cuando Bin Laden crea un grupo para la conversión de los países árabes en regímenes musulmanes. La guerra del Golfo sumada a una operación militar estadounidense en Somalia, ubicaron como número uno a Estados Unidos en la lista de los principales enemigos de Osama Bin Laden.
Gracias a diversos actos extremistas que han dejado boca abierta a la opinión publica internacional, la popularidad de Al Qaeda fue creciendo. Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres, se puede aproximar unos 18 mil “terroristas potenciales”. Y tras los atentados del 11-S, se manifestó que hasta 25 mil terroristas habían pasado por sus canchas de instrucción sólo en Afganistán.
Según el IISS, el grupo de Bin Laden "perdió su base tras el derrocamiento del régimen radical islámico de los talibanes en Afganistán, a finales de 2001, pero desde entonces, se ha descentralizado y se ha hecho invisible en más de 60 países". El misterio que envuelve a este movimiento subversivo, genera suspenso en su accionar. Nadie nunca sabe hacia donde avanzan sus pasos.
Imaginar a Al Qaeda como una organización visible sería un error, ésta no tiene una estructura definida. Se ordena como una “red de redes, es decir, una red de células conectadas entre sí, controladas y financiadas por una célula de dirección encabezada por Bin Laden o sus lugartenientes” .
Por otra parte, su cuerpo se encuentra formado por tres comités: religioso, militar y financiero. Al Qaeda “en teoría, consta de una parte muy compacta, organizada y disciplinada, cuyos miembros se comunican a través de canales de comunicaciones codificados y hacen amplio uso de Internet (…)” .
Claramente, sus integrantes tienen un manejo avanzado de los adelantos tecnológicos, haciendo uso de ellos para lograr sus fines. E incluso, se han beneficiado de sitios web en los que se ha publicado mensajes en clave.
“La otra parte está compuesta de numerosos extremistas islámicos situados en todos los rincones del mundo, que se identifican como miembros de Al Qaeda, cuando la verdad es que no tienen ninguna conexión real entre sí, por lo que resulta mucho más difícil la tarea de quienes intentan dar con ellos” . La influencia que ejercen, a veces los ha convertido en objeto de ejemplo e imitación.
Múltiples han sido las misiones que Al Qaeda ha llevado a cabo en el mundo. Secuestros, bombas y ataques suicidas, han sido los caminos preferidos para generar miedo. Para sus integrantes, el temor debe empapar a las personas, políticos, Estados, y a todo aquel que conciente o no, se cruce en su marcha.
Principales sacudidas
El calendario marcaba el 26 de febrero de 1993, cuando un atentado con explosivo en el World Trade Center de Nueva York, EE.UU., dejó seis muertos y unos mil heridos. Rápidamente la red de Al Qaeda fue declarada culpable.
Dos años después, Al Qaeda volvió a su labor. Esta vez un coche bomba estalló en Ryad, Arabia Saudita, y dejó cinco soldados estadounidenses muertos y dos hindúes.
Posteriormente, no alcanzó a pasar mucho tiempo sin que se volviera a saber de ellos. En 1996, un camión bomba destrozó el ingreso de la base estadounidense de Jobar, en el este de Arabia Saudita. 19 personas perdieron la vida y 386 resultaron con daños.
En 1998, dos automóviles provistos de explosivos estallaron cerca de la embajada de Estados Unidos en Nairobi y en Dar es- Salam dejando 224 muertos, 12 estadounidenses y miles de heridos. Para entonces, los atentados adquirían cada vez más frialdad, o efectividad. Y es que al aumentarse los dígitos de muertes, se incrementa la brutalidad, pero también los porcentajes de éxito en las misiones.
En el 2000, 17 militares de Estados Unidos murieron y 38 quedaron heridos en un atentado suicida contra el destructor estadounidense “USS Cole” en Adén, Yemen. Lo ocurrido ese año, entibiaba el terreno para lo que vendría a continuación: las torres gemelas.
Un año después: 11 de Septiembre del 2001, las pantallas de televisión mostraban repetidas veces las imágenes de dos aviones comerciales impactando contra las torres gemelas. Sólo unos minutos fueron suficientes para que el Word Trade Center de Nueva York, se hiciera polvo. El pánico se esparció de extremo a extremo. Caos total. Todos los controles de seguridad fueron burlados. Por primera vez, el pueblo estadounidense se sintió realmente inseguro. Pero la tarea de Al Qaeda no terminó ahí. Una tercera máquina fue estrellada contra el pentágono en Washington, y un cuarto en Pensilvania.
Los ataques dejaron 2.978 personas muertas, el atentado terrorista más grande en su historia. Y mientras, para la potencia norteamericana el hecho fue fatal, para Al Qaeda se trató del mayor de sus éxitos. A través de esta operación, consolidó para siempre su fama.
El fanatismo desmedido, la total convicción islámica, y un odio clavado a lo más profundo hacia USA, agudizaron aún más la “fiereza” de Al Qaeda.
Por otra parte, podemos decir que los soldados suicidas que participaron en el atentado, murieron para servir cada vez más a Ala, su Dios. Los musulmanes que conducían el avión perdieron la vida con honor. Sintieron la dicha de morir mártires, y planearon cuidadosamente su momento. Sin embargo, las miles de víctimas del atentado no pudieron decir lo mismo. No tuvieron opción.
Ellos dejaron familias, planes, proyectos, y sueños sin cumplir. La muerte les tomó por sorpresa. Una cuota de tristeza y otra de felicidad, se entrelazaron en un mismo acto. Distintas interpretaciones para un mismo 11 de septiembre. Irónico, pero cierto.
A pesar de la magnitud del acontecimiento, Al Qaeda no se detuvo ahí. Bin Laden, simplemente se convirtió en la presa más anhelada de Estados Unidos. Y por cierto la más intrépida, ya que hasta el momento, no se ha dejado cazar.
Después del atentado a USA, varios fueron los puntos atacados en el mundo: Túnez, Pakistán, Indonesia, Kenia, Arabia Saudita, entre otros.
Sin embargo, no fue hasta el 11 de marzo del 2004, cuando Al Qaeda volvió a la palestra. El foco de atención se posó en Europa. En esa oportunidad se registraron 191 muertos y casi dos mil heridos con dinamita, en varios trenes suburbanos en tres estaciones de Madrid, España, y sus barrios aledaños. Nuevamente el hecho fue totalmente inesperado, y despertó el temor no sólo de ese país, si no también en el resto del continente.
Es así como se comenzaron a barajar las alternativas de posibles ataques en otros puntos. Pero esto no evitó el siguiente jaque de Osama a Occidente.
Nadie podía prever que el siete de julio, era el turno de Londres. Hora escogida: ocho 49 de la mañana. El metro estaba repleto. Y no era casualidad, Al Qaeda no da puntada sin hilo. Siete personas murieron entre el tren que circulaba entre las estaciones de Aldgate y Liverpool Street.
La tragedia no terminó ahí, “una segunda explosión se registró minutos después en un convoy y otra en un autobús mientras circulaba, entonces en ese momento, Londres se convertía en un caos” . La simpatía entre Estados Unidos y Londres, generó conflictos para el segundo, posicionándolo así, en el primer plano de Al Qaeda. La cifra final alcanzó los 50 muertos y 700 heridos.
África estratégica
En el tiempo, Al Qaeda ha extendido sus brazos afianzando lazos con movimientos ideológicamente similares. Al Qaida del norte del Africa islámica es uno de esos.
Los que un día se llamaron Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, de pronto decidieron cambiarse de nombre.
Es así como se cree que, “la única agrupación terrorista potente en el Magreb, se declaró en septiembre vasallo de Al Qaeda, y poco después, obtuvo el permiso de Osama bin Laden, para cambiar de nombre y llamarse Al Qaeda del Magreb Islámico” . Se ha visto que Al Qaeda, es una organización terrorista que ha generado repercusiones capaces de sacudir distintas partes del mundo. Y por supuesto, África no es la excepción.
Al Qaida del norte, es un movimiento que fue creado en 1997, de origen argelino y vinculado desde sus orígenes con sectores islámicos violentos. Sin embargo, fue en el 2002 cuando ellos se relacionaron oficialmente con Al Qaeda. Luego, en septiembre del 2006 se vincularon de forma definitiva.
Entre sus obras más destacadas se encuentra una emboscada al ejército argelino, el 3 de enero del 2003, en la región de Teniet El Abed, donde fueron asesinadas 43 militares y heridos otros diecinueve. Por otra parte, también se les ha adjudicado el secuestro de 23 europeos el mismo año, un atentado en julio del 2005 en el que fallecieron 17 mauritanos, y 33 personas muertas en Argel el 11 de abril del 2007.
El impacto de Al Qaeda en África, ha sido fuerte. Incluso, el término Al Qaeda se comenzó a utilizar en 1998 por la prensa estadounidense tras los atentados en las embajadas de Kenia y Tanzania.
La ubicación geográfica de África la mantiene cercana de los conflictos de Medio Oriente. Esto ha generado el desplazamiento de grupos que practican el Islam, y que intentan propagarlo hacia otras regiones.
El 11 de abril del 2007, Al Qaeda atentó en Argelia, dejando al menos 24 muertos y 222 heridos. Ese mismo día, se atribuyó los hechos ocurridos el 10 de abril del mismo año en Casablanca, Marruecos.
A raíz de estos hechos, podemos decir que, “el gran temor de los que en Europa se dedican a la lucha antiterrorista, es que dentro de poco, la red marroquí sea también operativa, y no con un hipotético mando central terrorista en Afganistán o en Pakistán, sino con sus correligionarios argelinos” .
Al parecer, sostener una amistad con Estados Unidos puede salir caro. Y es que no es casualidad que Marruecos -blanco de Al Qaeda en más una oportunidad-, sostenga excelentes relaciones con la potencia.
Al parecer, eso de que “los amigos de mis enemigos, son mis enemigos”, a veces calza. Y es muy probable, que esta fuese una de las razones por las que Al Qaeda canalizó la atención y el interés en Marruecos.
Por otra parte, el ojo sagaz de la red no ha dejado de imaginar a dicho país como puente estratégico hacia Oriente. África no es sólo el fin, si no también el medio. Es una herramienta que eventualmente puede utilizarse a favor del objetivo. La cercanía de África con Europa, es un factor geográfico que no ha sido ignorado.
Finalmente, podemos decir que Al Qaeda ha encendido luces suficientes para dejar al descubierto su poder, y esto no sólo en Medio Oriente, si no también en la vecina África. Si se agrega que la pobreza de esos pueblos los hace aún más vulnerables, su situación es delicada. La necesidad y la carencia de alimentos, los convierte en presas débiles y fáciles de atrapar. Es un hecho que el paso fuerte de Al Qaeda en África, ya ha sido detectado.
Es así como la mezcla de política con religión, han hecho infrenable a Al Qaeda. Ellos tienen las cosas claras, y no pretenden detenerse nunca. Sus ideales y sus objetivos, no son transados ante nada. Su fuerza bruta viene de su propio Dios, pero ésta, es mezclada con razonamiento y no lanzada con titubeo.
La “precisión” es algo que Al Qaeda conoce muy bien. Y aunque por ahora nadie conozca el siguiente capítulo, una cosa es clara, esta historia no termina aquí.